Mi hija Guadalupe me pidió el texto de una entrevista a Linares que había hecho en 1980. La leímos juntos y a pesar del tiempo transcurrido tiene una vigencia extraordinaria porque él era un hombre magnífico. La historia fue que Silvia Locascio -que en ese momento estaba estudiando en la facultad- me consiguió una entrevista con quien era en ese momento su docente en la licenciatura de la carrera de Arte de la UNT.
Había tomado nota de mil anécdotas y me sorprendía la categoría que le daban los discípulos, en esos momentos frecuenté a varios de ellos. Cuando lo conocí, realmente me di que era una persona encantadora, fascinante. Fui varios días a su casa que quedaba en la calle Thames y ratifiqué lo que de él había escuchado.
3 de Abril de 1980 – 1ª Charla:
Su casa vitalmente desordenada por los chicos, decorada con un estilo colonial con objetos de arte, plantas y afecto. Entro en su atelier. Me impacta el ventanal que da al jardín, la distribución desprolija de los elementos de su quehacer. Él, reservado, tenso, escucha las explicaciones de mi visita. Mi consigna: crear el “raport” y la distención, logro que me lleva poco tiempo. Como un volcán lo veo erupcionar. Brilla su sensibilidad y ostracismo, casi como temiendo al mundo, habla sin parar. Mis preguntas son como tocar una gota de agua y prolongar su recorrido. Sus ojos tienen dolor y profundidad. Su soledad es notable. Lo que le pasó o lo que vivió, le dolió, tal vez mucho, pero no es importante, vale más el haberse encontrado con García Márquez sentado en el sillón de su casa, leyéndolo o haber visto una exposición de Rufino Tamayo o Cándido Portinari. Despiertan su musa: Juan Rulfo, la Imaginería, Tucumán, su Padre, el amor de su madre por el jardín, los caballos, los perros, los gatos, Adolfo Deferrari, lo sacral, lo erótico, la mujer, su misterio y forma, América Latina, el circo que vio con sus hijos. Habla, comenta cine, Literatura, los parentescos con sus telas, acrílicos, óleos y demás.
¿En qué generación te enrolarías?
¿Te referís a mi edad, al tiempo en que empiezo a hacer mis primeras exposiciones, a los artistas que hicieron irrupción en aquella época o a una comunión de ideas de artistas en un período? ¿Qué es una generación? Nunca lo supe muy bien. Cuando hablan de la generación del 80 ó del27 ó del `50 siempre me quedo pensando qué significa esto. Que Arlt, Borges o Quiroga son de la misma generación, no me parece…Yo siempre he sido un rebelde, un marginado, que solamente he coincidido por muy poco tiempo con un grupo, o con las direccionales artísticas del momento.
¿Qué es la pintura? Muchos creen que la pintura es un juego estético, según el axioma: “La distribución armónica de líneas y colores sobre una superficie”. Yo creo que la pintura es esencialmente una de las aventuras más extraordinarias del espíritu. Es el ejercicio de la libertad en un mundo condicionado. Es una honda reflexión, un modo de vida, una búsqueda de la entidad del mundo que nos rodea y de nosotros mismos.
¿Cuál es tu mayor dificultad creando? Creo que mi mayor dificultad es una cuestión cuantitativa. La imposibilidad de abarcar y completar el mundo o sector de mundo que quisiera abarcar. Creo que me faltará tiempo para concretar en imágenes lo que puebla ese mundo. Cada imagen acarrea otras muchas y así sucesivamente y esto me desespera y me da un nerviosismo ansioso. Quisiera tener mil manos y varios yoes para poder trabajar en cientos de telas al mismo tiempo.
¿Cuáles son los principales aportes a tu creación? Bueno creo que ha habido muchos artistas que me han fascinado, de tal modo que he tenido que vomitarlos en mi pintura, hasta poder ir despojándome de ellos. Siempre quedan las huellas, pero eso es propio de la “gran pintura” en la que siempre se pueden rastrear sus orígenes. La originalidad de una obra depende de los aportes que a esa gran corriente pueda uno sumar. Lo totalmente nuevo es un engaño de la gente olvidadiza o tremendamente superficial (ni la moda es totalmente nueva sobre todo en estos tiempos que se impone la nostalgia). Si vos querés más precisión te puedo señalar una somera cronología de mis amores: Velázquez en primer término, luego Goya y Rembrandt, posteriormente El Greco. Como te darás cuenta la línea más barroca de la pintura. Después vinieron Van Gogh y Touluse Lautrec. Picasso ocupa un largo y especial período, tanto de la iniciación en la pintura como de mis realizaciones posteriores y todavía siguen siendo sus obras materiales de reflexión cotidiana. Y para dar una pequeña lista de las otras aportaciones, podría citar a: Portinari, Orosco, Siqueiros, Rivera, Tamayo, Bacon, Lamb, Lidner, etc.
¿Cuáles son los principales pintores argentinos para vos? De la pintura argentina respeto por su calidad de obra a Spilimbergo, De Ferraris, Victorica entre los maestros. Macció, Seguí, Alonso, Distefano en los contemporáneos pero sobre todo en los últimos años me han interesado algunas pinturas de Prilidiano Pueyrredón de Ignacio Vas y de la pintura primitiva del norte de la escuela cuzqueña del Alto Perú.
¿Y de los pintores jóvenes a quién destacarías? Tengo poco conocimiento de la generación joven del país y tendría que centralizar mi elección en la joven generación tucumana, que es de gran valor y que creo que va a ocupar un lugar destacado en la pintura de los próximos años. Diría que hay una evidente escuela del norte que hará irrupción tarde o temprano con una fuerza incontenible. Agradece la visita y afectivo saluda.
4 de Abril de 1980 – 2ª Charla
Sale a recibirme en la puerta, me lleva a su atelier, comentamos un calvo de su obra en terminación, de paso. Nos sentamos, me invita té. Más tranquilo, da detalles que ayer quedaron, por lerdos, en el camino vertiginoso de la charla. Nos detenemos más en los detalles de su obra monocromática. Su mirada es más limpia y quieta. Sus manos están relajadas y fuma menos. Me tutea. Comparamos dos cuadros, se siente más a gusto. La charla es más corta. Hoy jueves va al cine. Leemos los puntos base para el futuro cuestionario. Acuerda, agrega, corrige y nos citamos para el domingo a las 18.30.
¿Cómo fueron tus primeros años de vida? Nací en Barracas, cerca de Constitución y mis primeros recuerdos son de inquilinatos oscuros y grises donde yo vivía feliz. Pero mi infancia se desarrolló en Caballito y Paternal donde todo se convierte en luz, bandadas de mariposas y plaga de langostas. Luego viene la adolescencia, difícil y melancólica. Signada por el tango, Gardel, Poe, Dovtoievsky, Sandrini, Oscar Wilde, Gómez de la Serna, Errol Flint, Fred Astaire, Juan Ramón Jiménez y mi padre, todo así mezclado como en cambalache. Me convierto en pintor bohemio y salgo a pintar con mi caballete a lugares sórdidos de Buenos Aires. Me visto estrafalariamente a la manera de los malditos, me siento incomprendido y tengo un ansia de amor que me enloquece.
¿Qué te enseñó Europa? Hago mi primer viaje a Europa en el año `60. Voy acompañado por un grupo de amigos pintores y escultores que formábamos el “grupo del sur”: Cañás, Vinci, Carreño. Bueno Europa era un lugar soñado por todos los artistas en aquel tiempo, quizás lo que nos defina como generación sea eso, que soñábamos con vivir en Europa y sobre todo en París. Eso lo heredamos de nuestros maestros y padres ¡Vivir la bohemia dorada de París! Hoy todo el mundo vive en Europa, cualquiera con un pincel en la mano vive en París, hasta es más barato que en Buenos Aires. Creo que mucho más exótico resulta vivir en Tucumán o en Catamarca, no te parece? Pero al fantasma hay que matarlo conociéndolo. Europa me define como argentino y americano. La vieja cultura me fascina, pero yo me siento otra cosa. Me doy cuenta que a pesar de mis ancestros, sobre todo en mi Andalucía soñada (mi padre era andaluz y mi madre valenciana) yo soy de otro lado. Ahí no sabía muy bien de dónde, pero de otro lado. Por eso al regreso no me quedo en Buenos Aires y me radico en Tucumán. Quiero vivir mi país desde adentro, convivir con éstos pueblos del Norte, tan americanos, las alternativas de un destino y de una identidad que siento mias.
¿Qué te sugieren estas palabras: isla – montaña – ciudad? Isla me sugiere soledad y belleza; montaña: encierro, anonadamiento; ciudad: seguridad y confort. Compañía. Con las tres puedo vivir naturalmente, sin violencia.
Elegí tres animales y decime por qué Caballo, perro y gato. Creo que es porque son los animales con los que he tenido convivencia. Si tuviera que definirlos diría que caballo por su belleza formal, perro por su mirada enternecedora, gato por su misterio e independencia.
¿Qué te dio Tucumán? Tucumán me dio tantas cosas. Me dio el verdadero amor. Mucho del conocimiento de mí mismo, los años más intensos de mi vida y me permitió un trabajo fecundo y concentrado. Puede decirse que lo más importante de mi obra, lo que me caracteriza, lo realicé en estos casi 20 años de Tucumán.
¿Por qué en tu obra hay Barroco, tus mujeres son calvas y con alas? Creo que el Barroco domina casi todo el arte latinoamericano, es una de sus características principales y si a esto le agregamos mis primeros amores en la pintura española y flamenca tendremos una respuesta válida. No sé porque he hecho esto, muchos me han preguntado a qué se debe que mis mujeres sean peladas y algunas aladas. Otros me han dicho cosas que he terminado por aceptarlas. Quizás haya una sumisión y una humillación en el sentimiento de las mujeres que quiero reivindicar y sus alas signifiquen una posible victoria. ¿No eran femeninas las victorias aladas (Nikes) del arte griego?
¿Cuál es la cronología de tus obras? Yo definiría en primer lugar tres etapas. La primera “figurativa” que va desde mis comienzos a los 15 años hasta 1957. La segunda “abstracta” o de “geometría sensible” hasta 1961 y de 1962 año en que llego a Tucumán otra etapa “figurativa” que llega hasta hoy. Por eso dentro de esta última etapa es donde podemos rastrear los ciclos iconográficos más definidos. 1º ciclo poético. Sobre todo de las poesías de mi padre y de las mil y una noches de lujos muy sensuales y barrocos. 2º El Virreinato del Río de La Plata 1964-1967, El circo 1968-1969, La noche americana, Las casa de la Turca, Fin de semana en Las Termas 1971-1975, Oh! América Latina, Las grandes Familias, El neo Virreinato, El jardín de la República la última etapa en la que me encuentro trabajando juntamente con la última, Tabaris 1926.
¿En qué galerías has expuesto? He expuesto en pocas oportunidades, a veces he dejado casi 5 años sin exponer. Lo he hecho en “Galería Plástica”, “Peuses”, “Rubens”, “Bonino”, “Art Gallery”, “Ruth Bensacar” entre otras.
¿Has formado escuelas? Aquí en Tucumán dicen que sí, eso se verá con el tiempo.
¿Qué te ofrecieron Gomez Sicri y Rivera? Gomez Sicri me invitó a exponer en la O.E.A en el Museo de Arte latinoamericano en Washington, pero aún no he podido concretar ese compromiso por diversos inconvenientes. Rivera me ofreció aquí en Tucumán luego de ver mi obra, una retrospectiva en el museo Sivorí que en ese tiempo dirigía, que me permitió mostrar en Buenos Aires un panorama bastante amplio de mi obra en esos días.
Elegí una virtud y un defecto La imaginación y la estupidez.
¿Te gusta que tu esposa pinte? Sí, me gustan las personas que pintan. Además creo que esto completa un diálogo cotidiano que de otra manera no podríamos tener.
¿Te gustaría que tus hijos pinten? Por supuesto, pero ante todo que se expresaran con imaginación en cualquier cosa que los apasionara realmente.
¿Qué reconocimientos has tenido? Bueno, premios y apoyo moral de algunas personas que me quieren por lo que hago. El primer Premio Nacional lo obtengo en 1966, y luego el Gran Premio de Honor en 1973, el primer Premio del Primer Salón de Arte Moderno 1960, el Gran Premio para Artistas del Interior 1970, primer premio del Salón Nacional de Tucumán y Rosario en 1970 y 1979 respectivamente, etc.
6 de Abril de 1980 – 3ª Charla Entro en su atelier, la luz apagada la enciende, hoy quiero ver algunas cosas de él con cierto detenimiento. Tiene cara de domingo, bien dormido y recién bañado, fresco. Empezamos a ver cosas que va sacando apasionadamente. Me muestra sus cosas como si fuera un cristalero que quiere vender. Saca con cuidado y lo pone en la luz adecuada, prolijamente explica, duda, escucha, habla. Tengo en la cabeza dos preguntas que se las hago con temor:
¿Por qué sos carismático? Revienta una sonrisa de modestia, se reconoce como un apasionado y apoya sus fundamentos ahí ¿Qué es carismático? ¿Ejercer una influencia o fascinación en los demás? No creo tener ese poder ¿Alguien ha dicho eso? ¿Quiénes lo dicen? Creo que hay gente que me quiere por lo que hago y unos pocos por lo que soy, pero también creo que hay bastante gente que me odia por las mismas razones. Yo pongo pasión en lo que hago o digo. Generalmente no soy tibio en mis diálogos.
**A mi entender tus mujeres tienen alas para que a vos te duela menos la frustración de ellas ¿No crees que los hombres le cortamos un poco las plumas, para que no vuelen? Puede ser -se ríe pensativo-. Es como la pequeña fisura de un dique, va soltando su caudal de reflexiones a medida que ésta le va dando paso, hasta estallar en apasionado río de truchas torrentoso y rico en comparaciones literarias. Con rubor recuerda poemas enteros de Juan R. Jiménez, habla del amor, la felicidad, sus neurosis, la pareja, su pareja, sus hijos, la muerte, su padre, el mundo, sus fantasmas, todo lo dice con una pasión comprometida hasta el tuétano.
¿Cómo es una jornada tuya? Me despierto y desayuno en la cama a las 10hs mientras leo el diario. Una taza de té (del Himalaya) tostadas y mermelada. A las 11hs entro en mi taller sin lavarme, pues esto mataría mi ego. (Aura). Llevo todavía en mí un entresueño de gran lucidez imaginativa. Generalmente corrijo algún trabajo que la noche anterior creí terminado, pero que ahora veo con nuevas posibilidades expresivas. Generalmente es el momento de tachar y corregir. Luego prosigo pintando hasta las 14.30 hora que voy a almorzar con mi mujer pues los chicos ya lo han hecho al regresar de la escuela. En tiempo de riguroso verano dejo de pintar a las 14hs y hago una hora de pileta con mi mujer, charlando y tomando sol hasta la hora del almuerzo que en este caso son las 15hs. Mi almuerzo es bastante frugal. Se compone de un plato fuerte acompañado generalmente por ensaladas o suflés y un plato de sopa liviana. El plato fuerte es carne asada o pastas o pescado. El vino generalmente blando helado y una fruta. Luego duermo una siesta hasta las 17hs. Tomo té bebido y nuevamente al taller hasta las 22, 23 ó 24hs según los días y el ánimo. La cena es libre y generalmente se compone de minutas como ser huevos con panceta ahumada, sopa y quesos. Luego según las noches leo hasta muy tarde 4 de la mañana o salimos con mi mujer a tomar café siempre al mismo bar donde nos encontramos con los amigos con los que charlamos hasta casi la mañana. Esta rutina se rompe cuando vamos al cien que no obstante termina en el café hasta el amanecer.
¿Qué te duele más de la vida? Repetiría las palabras de Buda: La vejez, la enfermedad y la muerte. Pero también te diré que hay un lado oscuro irracional, grotesco, sin sentido en el que el ser humano abusa del ser humano, que me repele tremendamente ¡odio la violencia!
¿Qué significa para vos sol – agua? Si no fuera tan excluyente te diría que el sol significa todo. La alegría de vivir y una fuerza que me entra por los poros. El sol en Tucumán a veces es un azote, pero yo lo amo. Tamizado por las celosías, bajo las moras turcas (de casi 100 años) del jardín del fondo. Para mí es una de las fuentes de alegría fundamentales. Cuando en el `70 nos fuimos a vivir a París extrañábamos tanto el sol del trópico, que creo fue uno de los principales motivos para volver a Tucumán. ¿No sabes que yo he sido pintor de soles? Desde 1968 hasta 1974 pinto innumerables soles, algunos de dos metros por dos metros, otros pequeños de no más de treinta centímetros. Soles amarillos y luminosos negros, verdes, multicolores. Si el agua completa al sol todo es perfecto, y si el agua se llama mar es la perfección absoluta ¡Es lo que más falta en Tucumán, el mar! A veces sentimos un ilusorio aroma a mar que nos trastorna y nos llena de nostalgia.
Humor o grotesco ¿Por qué? Yo me he formado leyendo y admirando a los grandes humoristas. Macedonio Fernández, Oliverio Girondo, Gómez de la Serna, Picasso mismo. Pero yo no estoy dotado para el humorismo. Para eso tendría que tener una visión menos comprometida y dolorosa del mundo que me tocó vivir. Solamente me salva mi congénito optimismo, mi Fe en el espíritu de ciertos hombres y la comprensión que en lo general avanzamos dolorosamente hacia una mayor comprensión de nuestros problemas esenciales. Para mí el refrán se invierte: “Todo tiempo presente es mejor”. Hay quizás en mi obra una dosis “moralizante” que me lleva al grotesco, y en esto me emparento con los saineteros criollos. Con los hermanos Discépolo y con lo más grande de la caricatura porteña. En mi obra hay casi siempre una exageración que la hace grotesca en algunos aspectos y una tendencia a lo popular, a los mitos populares. Hasta en las obras que por el tema deberían tender a lo “sublime” siempre hay un detalle grotesco que lo hace pisar tierra, estar entre nosotros.
¿Qué opinas del psicoanálisis? Creo que es uno de los aportes sustanciales del conocimiento del siglo XX. Algo que nos marca de tal manera que de una forma u otra, todos estamos ligados e influenciados por él y sus técnicas. Ahora si me preguntas si me psicoanalizo, te digo que no, que nunca lo hice. A veces tuve la sensación de una necesidad de un alivio a mis neurosis. Pero siempre sentí también un terror a perder algo esencial de mi ser total. Pues creo que yo soy completo con mis neurosis, mis abatimientos y mi euforia extraordinaria de ciertos momentos. Ni en mi obra ni en mi vida tiendo jamás al equilibrio, a la comprensión total de los significados. No puedo perder ese tiempo fabuloso en el que me sorprendo a mí mismo en el que descubro por acciones incontroladas y desconocidas un mundo imaginativo, creativo que me une a lo total. Un verdadero artista debe llevar solo su enigma, su alegría y su locura.
¿Por qué hay dolor en tu mirada? Quizás porque en el fondo soy un torturado feliz, un ser que goza de sus buenos momentos de una manera total porque conoce a fondo su inestabilidad, sus terrores, su enfermedad. Y porque siempre tengo presente la muerte. Todos los días son mi último día y todas mis obras son mi última obra. Por eso quizás trato de vivirlos al máximo a ambos.
¿Qué tipo de cine te gusta? El cine me apasiona y creo que es una de las artes más auténticas de este siglo. Por eso me gustan los creadores: Fellini, Bruñuel, Bergman en primer término. Una película de cualquiera de ellos es para mí una fiesta cuya expectativa me pone contento todo un día y me conmueve por mucho tiempo. Dentro de las últimas generaciónes de directores norteamericanos encuentro verdaderos valores que me apasionan. Algunos brasileros como Joaquín de Andrade o Gauber Rocha. Otros europeos como Russel, Resné, Saura, Visconti Pasolini me conmueven profundamente.
¿Qué has aprendido de De Ferrari? De Ferrari fue uno de los encuentros fabulosos que tuve en mi vida. Él fue para mí no sólo un maestro de pintura, sino un maestro espiritual, un Buda vivo, un gurú. De él aprendí tanto en mi juventud que aún no sé bien cuanto de mí mismo está influido de su tremenda personalidad. Él representó lo que Diógenes tanto se afanaba por encontrar: “un hombre”. Me enseñó a ver qué es tan importante para un pintor, a conocerme y a romper esa valla que nos separa con los demás ¡nada menos!
De la mujer ¿Qué defectos destacarías y qué virtud? La superficialidad excesiva. Su mayor virtud es misterio y esa complicidad que nos la hace sentir como parte de nosotros mismos.
¿Por qué no vivís en Buenos Aires? Creo que ya contesté algo de esta pregunta, te aclaro que quiero a Buenos Aires entrañablemente pero como a una amante posesiva y despótica a la que necesito tener alejada para gozar plenamente de nuestros encuentros temporales. Las ciudades del interior son más confortables con una escala más apropiadas a la concentración, al necesario aislamiento. Además son atalayas desde donde es más fácil ver el país. Buenos Aires se mira a sí misma y por su puerto y su gran río-mar al mundo.
¿Hasta qué edad te gustaría vivir? ¡Por ahora hasta los mil años!. Luego quizás pediría ¡más!
¿Qué te gusta más de la vida? El amor. Mi imaginación, mi casa-taller, mi jardín, el sol y el mar./Félix Justiniano Mothe
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