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Es tiempo de compartir

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(Un grupo de feministas le dicen “Alberta”-entre ellas- al presidente Alberto Fernández, como gesto de cariño y afecto por su apoyo a las luchas de las mujeres. Me resultó inspirador por eso lo uso). Ampliar
En marzo tome notas. Y luego no paré de escribir y hacer apuntes. Analice cada uno de los discursos del Presidente Alberto Fernández. Un vicio de un ex profesor de “crisis comunicacional”.

Escribo estas notas numeradas (son 10) para mis amigues y un pequeño grupo de colegas. Mantendré el orden del doc. Versión completa que reformulo día a día. Gajes de la cuarentena mientras llega el invierno en el sur. Es tiempo de compartir.  (Por Dardo Fernández.

Cinco 

Sigamos con los aciertos de Alberta. En los números 6 y 7 veremos los “pifies”:

Algunos pasajes espontáneos de los discursos fueron bien logrados. Por ejemplo, cuando al final de su segundo discurso y mirando la cámara pidió a los argentinos que mantengan el esfuerzo “porque el dolor será menor al final”.  El miedo a la muerte representa un factor clave en el autocontrol de las personas y de su grupo familiar. Si las mismas personas perciben que hay “éxito”, que “todo está bajo control”, tenderán a romper la cuarentena, sea por necesidad propia o por irresponsabilidad. 

Es interesante el hallazgo de encontrar indicadores para medir la efectividad de las medidas contra la pandemia. Pero hay que buscar otros, ya que muchas veces esos indicadores se vuelven en contra de quien o quienes le dieron credibilidad. 

Ha sido una estrategia acertada: cada vez que habla el Presidente (de cinco, cuatro de ellas) puso en marcha una nueva etapa de la cuarentena. Generó títulos, logró liderar la comunicación de la crisis en las siguientes 48 horas. Pero por la ausencia de otros voceros menores, al promediar la semana, el gobierno nacional varias veces termina perdiendo la iniciativa. 

Es correcta la definición espontánea en los discursos del Presidente de “incertidumbre”, con frases como “nadie sabe cuándo va a terminar este martirio”; o “no hay solución”. Porque lo hace justamente en forma espontánea, logra transmitir sinceridad con cierto dejo de tristeza. Y el concepto es muy duro, pero genera impacto. Porque si bien en crisis se desaconseja transmitir “incertidumbre”, y se procura generar certezas, la única seguridad que existe con esta pandemia es que habrá más muertes. 

Otros conceptos en la misma línea de acierto son: “Cuidar la Salud es Cuidar a los argentinos”; “La Salud nos une a los argentinos”; “sigamos juntos”.

(Un grupo de feministas le dicen “Alberta”-entre ellas- al presidente Alberto Fernández, como gesto de cariño y afecto por su apoyo a las luchas de las mujeres. Me resultó inspirador por eso lo uso). 

Cuatro

Veamos hasta aquí primero algunos de los aciertos de Alberta. En los números 6 y 7 veremos los “pifies”:

El primer gran acierto del Presidente Alberto es haber dado un paso al frente y haber asumido como propia la pandemia. Y no haber dejado el protagonismo al ministerio de Salud (Ver Alberta numero 1).

El estilo “serio” del Presidente, y su tono docente, tranquilo más un timbre de voz “apagado” son enormes ventajas a la hora de comunicar porque no requiere impostar, lo dice naturalmente. Genera por pasajes “empatía”.

Igual que en las facultades, el titular de la cátedra da el teórico, y los ayudantes los prácticos. El Presidente debe ser el “comandante de la crisis”, guiar estratégicamente y,  si puede, construir políticamente una imagen de Estado, flanqueándose  por los referentes de los otros poderes, mucho mejor. Los detalles de sus disposiciones como jefe de Estado, lo deben dar otros funcionarios y /o técnicos, que deberían recurrir a plataformas digitales para mayores precisiones.

La “gestión” de la crisis, es decir que las medidas que anuncia el Presidente deben recaer en funcionarios menores dispuestos a pagar los platos rotos si no se vuelven efectivas. En las crisis siempre hay ministros o secretarios que son devorados por la dinámica de la misma.

“Argentina Unida” es la convocatoria perfecta para esta etapa, De igual modo, cada vez que el Presidente aludió al “comité de expertos” que junto a los “gobernadores” son referenciados como el sistema de consulta y toma de decisión del Presidente. Esto generó un nivel de consenso social, credibilidad que logró transmitirse en términos de opinión pública en forma efectiva y positiva logrando lo más difícil en una crisis: que la población cambie conductas habituales por otras nuevas para poder preservarse. 

Tres

Veamos los discursos de Alberta: La primera ocasión fue el 12 de marzo en una alocución de 6:07 minutos de extensión, sentado ante un escritorio con la enseña patria de fondo y leyendo en un “telepronter”. Lo central fue el anuncio del inicio de la cuarentena para todo el territorio nacional, o el aislamiento social, preventivo y obligatorio para lo cual informó de las primeras medidas que se pondrían en práctica a partir del 20 de marzo. Mantuvo un gesto adusto pero tranquilo y justificó la gravedad a través de los fundamentos de las Organización Mundial de la Salud (OMS).

El segundo discurso fue el 29 de marzo y se extendió durante 17:50 minutos. Lo hizo frente a una mesa donde se presentó secundado por el ministro del Interior, Wado de Pedro y por su jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. El discurso se apoyó en papeles sobre la mesa, un vaso con agua y un difusor de alcohol en gel. El objetivo fue hacer una evaluación de los primeros quince días del aislamiento. 

El 10 de abril el Presidente hizo uso de la palabra durante 52:44 minutos, de los cuales, 29 usó para su tercer discurso y otros 25 para responder preguntas de la prensa. Es decir, combinó Informe, con conferencia de prensa. En este caso, además de Wado y Cafiero, retirado de la mesa a un costado fue acompañado por el ministro de Salud y Acción Social, Ginés González García. Por segunda vez, papeles y alcohol en gel estaban sobre la mesa a su disposición. Además recurrió de una pantalla para poder explicar indicadores y la evaluación de la pandemia. Por primera vez habla de “etapas” y precisa que a partir de la fecha la presenta será la “cuarentena administrada”. Es decir que comenzó 14 días después de la primera evaluación de la cuarentena y 29 días más tarde del comienzo oficial del aislamiento. Nos faltan otros dos discursos, será para Alberta 4. 

 

Dos
La pandemia del COVID-19 provocó en la Argentina una crisis dentro de otras crisis. A la crisis económica y social que tuviera que enfrentar el presidente argentino Alberto Fernández al asumir el 10 de diciembre de 2019, se le sumó primero, la crisis sanitaria (reconstrucción del Ministerio y el alerta de extensión mortal del dengue) y finalmente, el nuevo virus corona. 
 
La pandemia es la crisis, dentro de un marco de crisis sanitaria de un Estado endeudado y en virtual cesación de pagos. Esta emergencia es una triple crisis. Nunca un Presidente se enfrentó a tamaño desafío, ni siquiera Eduardo Duhalde cuando se encontró con un Estado que hiciera lo que hiciera, o dijera lo que dijera, casi ningún argentino le creía. Para mí aquella fue una Crisis del Emisor, cesación de pagos mediante. Este cuadro es más grave aún. La crisis es internacional.


Pero hay además amenazas concretas: esta pandemia que se extenderá al menos de marzo de 2020 hasta la primavera o el verano, tendrá en ese mismo período ingredientes más graves: en los últimos años, las inundaciones en el Litoral, Chaco y Corrientes (en 2019 afectó a más de 5.000 personas) o las Inundaciones en la provincia de Buenos Aires (La Matanza y Esteban Echeverría y algunas zonas de Quilmes, La Plata, Ezeiza, Cañuelas, Lanús, Lomas de Zamora, Magdalena y Chivilcoy).  Recordemos que en la localidad 9 de abril del partido de Esteban Echeverría, hubo más de 3500 personas afectadas por las lluvias y el desborde del Río Matanza el 16 de octubre de 2019. En las provincias, el sur de Tucumán (abril) o Santa Fe (agosto).

El Estado debe adelantarse a estas emergencias que se reiteran con asiduidad y plantearse cómo y dónde se trasladará a evacuados y auto evacuados en plena pandemia. Y así como en el verano pudo haber habido “interferencia viral” por el dengue, en invierno habrá que verificar que influenza circula y como “solapa” con el corona o provoca otra interferencia.

Es tiempo de compartir. 

Uno

No hay “una crisis” hay crisis. Y todas son distintas. Pero de las experiencias en el Mundo, la disciplina “comunicación de crisis” ha obtenido enseñanzas y recomendaciones. No más que eso. No existen los “comunicadores expertos en crisis”. La Comunicación no es una ciencia. Es una disciplina. No olvidar. 


En un contexto de crisis, por definición el impacto sobre la institución o personalidad que se exponga durante el abordaje del tema de la crisis, es siempre negativo. Lo es al comienzo, durante y al final de la crisis. Hay dos instancias que no se pueden evitar: que haya muertos (el más grave de todos los daños) y cierto grado de judicialización de algunos de los aspectos de la crisis.


El caso de “Las Torres Gemelas” (11/09/2001) produjo un cambio de fondo en esta disciplina. Hubo que quemar manuales y libros que durante al menos dos décadas se usaron para enseñar esta supuesta “especialidad”. Para decirlo en pocas palabras: Hasta el caso mencionado a la principal figura (institución o personalidad) sobre la cual impactaba la crisis no se la exponía a medios.

El alcalde de Nueva York el día que decidió ir hacia la ”Zona Cero” y no a la sede desde donde se debía encarar el operativo de mitigación de la crisis, produjo un cambio de paradigma. Desde entonces se supone que la opinión pública y los medios de comunicación requieren que la figura principal se haga cargo públicamente de la crisis y de un paso al frente. En Argentina, el Caso Cromañón (30/12/04) donde el alcalde porteño fue esa noche  a la sede del operativo rescate y no al lugar de la tragedia, demostró que ese nuevo paradigma seguía vigente.

El alcalde de Nueva York emergió como un “héroe”. El alcalde porteño fue destituido.  Por eso como veremos en otros “Albertas”, el “El primer gran acierto del Presidente Alberto Fernández es haber dado un paso al frente y haber asumido como propia la pandemia. Y no haber dejado el protagonismo al  ministerio de Salud”. Y veremos las pifiadas también. 


(Un grupo de feministas le dicen “Alberta”-entre ellas- al presidente Alberto Fernández, como gesto de cariño y afecto por su apoyo a las luchas de las mujeres. Me resultó inspirador por eso lo uso). 


Lic. Dardo Fernández.

dardofernandez@gmail.com

@DardoEfe - @dardofernande