Este jueves, por la tarde, hubo un acto en plazoleta en el barrio Alvear de esta ciudad, que lleva el nombre “15 de Septiembre” en homenaje
a las víctimas de la Cuesta del Totoral.
Familiares, amigos de
las víctimas y sobrevivientes lanzaron globos para recordar a las personas fallecidas
el 15 de septiembre de 2002. También plantaron un árbol y se descubrió una
placa que lleva el nombre de los muertos en el accidente.
“Este lugar es importantes para todos nosotros, porque esta
plaza se va a convertir en un lugar para recordar nuestros seres queridos de la
mejor manera”, señaló Manolo, quien perdió un familiar.
También, Walter González, sobreviviente de la tragedia,
donde falleció su abuela y su pequeña hermana, dijo que “está muy bueno, porque
en 20 años nunca se hizo nada en nuestra ciudad para recordar la tragedia,
ahora tenemos este sitio para que todos podamos visitarlo”.
De la ceremonia también participaron las autoridades municipales encabezado
por el intendente de Concepción, Alejandro Molinuevo.
“Estamos acá como concepcionenses y lo hacemos de corazón, con mucho sentimiento pensamos que es un homenaje muy merecido. Recuerdo esa noche cuando conocimos la noticia, en la mañana siguiente también fuimos al hospital para ver en qué se podía colaborar, el dolor era tremendo había una incertidumbre grande. Hoy podemos a través del Honorable Concejo Deliberante que aprobó una ordenanza ponerle el nombre “15 de Septiembre” a esta plazoleta desde donde hace 20 años habían partido el día anterior el 14 (de septiembre), a Catamarca en búsqueda de fe, en búsqueda de agradecimiento a la Virgen, de oración, es justamente todo eso busca representar esta plazoleta”, destacó el Intendente.
La Tragedia
El 15 de septiembre del 2002, esta fatídica fecha, está
grabado en la memoria de todos los concepcionenses. En la tragedia en la Cuesta
del Totoral en la ruta nacional 38, en la provincia de Catamarca, fallecieron
48 personas oriundas de la “Perla del sur” cuando regresaban de la capital
catamarqueña luego de haber visitado la Catedral de Nuestra Señora del Valle.
El colectivo que los trasladaba se quedó sin frenos, cayó por un barranco y
terminó colgado de unos árboles, a unos 60 metros de profundidad.
