Reunidos en un hotel del abasto, los principales dirigentes de Juntos por el Cambio en Tucumán fracasaron nuevamente en ponerse de acuerdo sobre las candidaturas del principal armado opositor. Enviados de la Mesa Nacional de la alianza lograron sentar este lunes a Germán Alfaro y Roberto Sanchéz para mantener el diálogo que no pudo concretarse la semana pasada en Buenos Aires. No obstante, al cabo de algunas horas, ambos dirigentes se retiraron sin haber logrado consensuar los nombres de quienes competirán el próximo 14 de mayo, y todo hace prever que serán rivales en esos comicios.
Cabe recordar que hace menos de dos semanas el radicalismo inscribió el sello Juntos por el Cambio sin el PJS ni el PRO, una decisión que fue impugnada por los amarillos, pero cuya presentación fue respadada por la Junta Electoral Provincial. Tampoco CREO, otro de los espacios aliados en los comicios del 2021, se inscribió como parte de JxC.
Alfaro, de raíces peronistas, tiene apoyo del PRO nacional, y sin chances de seguir en la intendencia de San Miguel de Tucumán, apunta a la gobernación, donde choca con las aspiraciones del radical Sánchez, actual diputado nacional. Este último se adelantó con la inscripción de JxC en la provincia, de la mano de la Coalición Cívica y Propuesta Ciudadana. El argumento radical es que invitaban a los amarillos y al PJS a sumarse, con el trasfondo de la puja por la candidatura principal para enfrentar al binomio Osvaldo Jaldo-Juan Manzur y por el nombre de quien enfrentará a Rossana Chahla en la capital.
El peronismo se regodea con la posibilidad de la ruptura. Desde el Frente de Todos entienden que si Sánchez y Alfaro se presentan por separado, dividen el voto y las chances del PJ de retener la provincia crecen de forma significativa.
A esto se suma que Fuerza Republicana postulará a Ricardo Bussi con aval de Javier Milei, hecho que podría partir en tres el voto de quienes se posicionan desde el centro hacia la derecha del arco político. Con la posibilidad de que CREO presente candidatos propios, la división de votos puede ser aún mayor.
El hecho de no haber PASO en la provincia dejó como última "gran encuesta" las elecciones nacionales de 2021, en donde tanto Alfaro como Sanchéz obtuvieron muy buenos resultados. Sin ese instrumento electoral, los dirigentes de JxC no supieron encontrar otra alternativa para dirimir su interna: ni las encuentas ni una votación intra-alianza satisfacían a ambos sectores. En las cercanías del cierre de inscripciones de los frentes ante la JEP se intentó nuevamente utilizar las encuestas para definir qué candidato es el más competitivo, pero los resultados fue disímiles entre sí y no convencieron a ninguno.
Sin la posibilidad de participar en un mismo frente, la alternativa que se contempla es que hasta mediados de abril, cuando se deben presentar las listas de candidatos, haya nuevas conversaciones y se termine acordando no competir entre ambos espacios para no dividir votos. Si eso se logra, se debería bajar una de las alianzas inscriptas para participar por la gobernación, quedando la posibilidad de participar como acople del otro frente. Sin embargo, algunos creen que si no hubo acuerdo hasta hoy, dificilmente lo haya dentro de un mes.
Este panorama no solo complica las pretensiones de la gobernación, sino que una ruptura de JxC podría despejar el camino al PJ para retomar el poder de la intendencia de la capital tucumana, para lo cual, Manzur y Jaldo ya nominaron a la exministra de Salud y actual diputada nacional, Rossana Chahla, para capitalizar en San Miguel su protagonismo en la pandemia y la buena imagen que la sociedad tiene hacia ella. Tampoco es menor que otros referentes, como es el caso de la ministra de Gobierno, Carolina Vargas Aignasse, hayan depuesto sus candidaturas para apoyar a Chahla, que además cuenta con el respaldo político de Carlos Cisneros y la Bancaria.
