El frente Unidos por Tucumán, liderado por Roberto Sánchez, presentó un recurso ante la Cámara Nacional Electoral para impugnar la candidatura de Jaldo. El escrito, patrocinado por el reconocido abogado constitucionalista Antonio María Hernández, sostiene que la postulación es inviable por dos motivos principales:
Incompatibilidad constitucional: La apelación se basa en el artículo 73 de la Constitución Nacional, que prohíbe a los gobernadores ser miembros del Congreso por la provincia que gobiernan. El recurso argumenta que esta norma busca evitar que los mandatarios provinciales ejerzan una influencia indebida en el electorado.
Candidatura "testimonial": El escrito señala que la candidatura de Jaldo es "testimonial" (es decir, que se presenta para sumar votos, pero sin intención de asumir el cargo), lo cual distorsiona el sistema electoral y vulnera los derechos de los votantes, según lo establecido en fallos judiciales y la jurisprudencia.
La respuesta de Jaldo
En respuesta a la apelación, el gobernador Osvaldo Jaldo defendió su candidatura y se mostró confiado en que la Justicia la ratificará, ya que considera que está respaldada por la Constitución y la jurisprudencia.
Jaldo fue tajante y afirmó que el planteo de Sánchez evidencia que tiene "miedo". Además, aprovechó para criticar a la oposición, cuestionando el desempeño de Sánchez como diputado y destacando los logros de su gestión en la provincia, como el superávit y las mejoras en seguridad, salud, educación e infraestructura. El gobernador finalizó sus declaraciones dirigiéndose a Sánchez con el apodo de “Flancito” y asegurando que las encuestas indican que cuenta con un gran apoyo popular.
