El Gobernador, en dialogo con los medios, mencionó el alarmante aumento del dólar, que superó los 1.400 pesos, y el disparo del riesgo país por encima de los 1.000 puntos. También destacó la significativa caída de las bolsas de valores argentinas. Para el gobernador, estos indicadores reflejan la fragilidad del Gobierno nacional. "Hoy las tasas de interés para controlar el dólar están al 80 y 90 por ciento. ¿Qué empresa o persona va a sacar un crédito en esas condiciones?", cuestionó.
Gestión provincial y reclamo a la Nación
A pesar del difícil contexto nacional, Jaldo aseguró que Tucumán mantiene sus finanzas ordenadas, con superávit fiscal y garantía de servicios esenciales, como el pago de salarios. El mandatario expresó la disposición de la provincia a colaborar con el Gobierno nacional, pero con "propuestas claras y soluciones concretas".
El gobernador reveló que aún no ha sido convocado por el presidente y señaló que no asistirá a reuniones que no ofrezcan propuestas específicas, especialmente en lo que respecta a la distribución de recursos como los ATN y el impuesto a los combustibles, que considera fondos que pertenecen a las provincias.
Obras en marcha y futuro político
Jaldo destacó que su gobierno ha logrado reactivar importantes proyectos que estaban paralizados, como la cárcel de Benjamín Paz, el acueducto de Vipos y una obra de energía eléctrica en El Bracho. También resaltó el impulso para la construcción del aeropuerto de Tucumán, un proyecto clave para potenciar el turismo y la conectividad internacional.
En cuanto a la reforma política provincial, Jaldo explicó que, si bien es un tema prioritario, su gestión se ha enfocado primero en resolver los problemas inmediatos de la provincia, como la salud y la seguridad. Sin embargo, afirmó que el próximo año impulsará reformas necesarias como la implementación de la boleta única y el acceso a la información pública.
Finalmente, el gobernador advirtió que el resultado de las próximas elecciones podría profundizar la crisis si el Gobierno nacional no cambia su rumbo. "Si el gobierno no empieza a pensar en la gente y en dar a las provincias lo que les corresponde por ley, la situación podría empeorar", concluyó.
