En el departamento Cruz Alta, el histórico ingenio fundado en 1824 (uno de los más antiguos de Tucumán) finalizó sus operaciones al compás de la sirena que resonó en todo el predio.
Actualmente propiedad de la Compañía Azucarera Los Balcanes, el ingenio mantiene una importante capacidad productiva, moliendo 6.000 toneladas de caña y produciendo 600 toneladas de azúcar diarias, además de derivados como melaza y bagazo. Tras el cierre, la planta inicia su etapa de limpieza y mantenimiento de cara a la próxima campaña.
La Providencia: banderazo final en Río Seco
Por su parte, el tradicional Ingenio La Providencia, ubicado en Río Seco (departamento Monteros), cerró su ciclo con las bocinas de los últimos camiones cargados con caña.
Fundado entre 1882 y 1884, La Providencia es parte fundamental de la historia industrial del sur tucumano. Desde 1994, pertenece al Grupo ARCOR, que lo adquirió para asegurar el suministro de azúcar a sus plantas industriales a nivel nacional.
El ciclo de la caña:
Con el final de la zafra, ambos ingenios cierran el periodo de cosecha y molienda. Ahora, mientras las plantas entran en una fase de mantenimiento y limpieza, los productores de cañaverales comienzan a preparar los campos para la temporada siguiente.
