La confirmación del enlace, que fue celebrada sin recepción ni grandes invitados, llegó desde el círculo íntimo de la pareja y fue rápidamente replicada por medios nacionales.
El casamiento se realizó en el edificio Zen City, en Puerto Madero. Mirra describió el evento como "muy simple", evitando cualquier tipo de ostentación.
Solo asistieron los testigos exigidos por ley y algunos familiares muy cercanos. Un encuentro social más amplio que había sido convocado inicialmente por la pareja fue suspendido a último momento por Alperovich a través de un mensaje de WhatsApp.
En declaraciones a medios, Mirra enfatizó que la decisión responde puramente al amor, buscando "coronar una relación que lleva muchos años". Negó rumores de embarazo o tratamientos de fertilidad.
El contexto judicial de Alperovich
La unión se concreta mientras el exsenador y empresario tucumano cumple una condena por abuso sexual: En junio de 2024, José Alperovich fue condenado a 16 años de prisión por abuso sexual contra una ex colaboradora, con inhabilitación de por vida para ejercer cargos públicos.
Desde abril de este año, y tras cumplir 70 años, Alperovich goza del beneficio de prisión domiciliaria en una de sus propiedades en territorio porteño, debido a un cuadro de salud delicado.
A pesar de las crisis mediáticas y el complejo panorama judicial del exmandatario, Mirra ha mantenido su acompañamiento y apoyo emocional, culminando su relación con este casamiento en un marco de estricto hermetismo.
