La paciente, llamada Isabella, nació con una patología denominada Tetralogía de Fallot. Debido a una crisis de baja oxigenación en su hogar, debió ser estabilizada en Catamarca y trasladada de urgencia a Tucumán en un avión sanitario. Al llegar, su estado era crítico y su peso representaba un desafío adicional: apenas 2 kilos.
La intervención: Tecnología y precisión
El médico Pablo Pérez Caram, del servicio de Cirugía Cardiovascular, detalló la complejidad del procedimiento: “Se realizó una anastomosis sistémico-pulmonar. Debido a la fragilidad de la bebé, se utilizó una máquina de corazón-pulmón artificial para que pudiera tolerar la operación.
La intervención fue posible gracias a la coordinación de las áreas de Cardiología, Cirugía, Hemodinamia y Recuperación Cardiovascular del hospital, que es referente en todo el NOA”, señaló el profesional.
Final feliz y alivio familiar
Tras un mes de internación y una recuperación satisfactoria, Isabella pudo regresar a su provincia el pasado 3 de diciembre. Sus padres, Liliana y Fernando, expresaron su profundo agradecimiento:
"Cuando llegué no tenía esperanza. Hoy puedo estar con mi bebé con vida. Mañana cumple tres meses y estamos felices y tranquilos", manifestó Liliana.
La directora del nosocomio, Inés Gramajo, destacó que este caso refleja la importancia de contar con infraestructura de tercer nivel y, sobre todo, con recurso humano altamente capacitado para resolver patologías complejas en el sector público.
