El temporal que azota al sur tucumano no solo ha causado estragos en viviendas y rutas, sino que este martes asestó un golpe irreparable al patrimonio cultural de la provincia. La histórica Capilla de Nuestra Señora de la Candelaria sufrió un derrumbe parcial en su estructura, afectando paredes y un sector del techo.
El desplome se produjo en el edificio ubicado sobre la ruta provincial 328, frente a la plaza principal del pueblo. Según los primeros reportes, la acumulación de agua y la humedad extrema terminaron por vencer la resistencia de los materiales centenarios del templo.
Un tesoro histórico en ruinas
La importancia de este edificio es fundamental para la historia del Norte Grande:
Antigüedad: Los registros de una capilla primitiva en el lugar se remontan a 1595, donde incluso estuvo presente San Francisco Solano. La estructura actual fue levantada en 1797.
Reconocimientos: Fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1941 y Patrimonio Cultural de la provincia en 2004.
Reliquias: En su interior se custodia una campana del año 1700 y la imagen original de la Virgen encontrada en el Camino Real en el siglo XVIII.
Crónica de un colapso anunciado
A pesar de que en 2024 se habían iniciado tareas de restauración y refuerzo tras años de deterioro —periodo durante el cual las misas se celebraban al aire libre por riesgo de derrumbe—, las obras no fueron suficientes para resistir la voracidad del actual fenómeno climático.
Vecinos de la zona indicaron que el templo ya presentaba grietas críticas agravadas por sismos previos y la falta de mantenimiento profundo durante décadas.
El futuro del monumento
Tras el derrumbe, la comunidad de Villa Chicligasta y las autoridades eclesiásticas aguardan la intervención urgente de la Dirección de Patrimonio de la Provincia y de organismos nacionales. La prioridad inmediata es evaluar si existe peligro de un colapso total de la torre del campanario y de la fachada, que ya contaba con tirantes temporales de madera para su sostenimiento.
