Inicio / Sociedad / TEMPORAL

El sureste tucumano bajo agua: más de 220 familias afectadas y un rescate aéreo de una mujer embarazada

- -
Un temporal histórico azotó la región durante los últimos dias, provocando el desborde de los ríos Gastona y Salí. La situación es crítica en parajes como Villa Chicligasta, donde el agua alcanzó el metro y medio de altura.

Tras intensas lluvias, el sur y el este de la provincia enfrentan las consecuencias de un temporal devastador. El desborde de los cauces hídricos y la falta de suministro eléctrico han dejado a cientos de personas aisladas. El operativo de asistencia, que incluye maquinaria pesada y soporte aéreo, trabaja contrarreloj para socorrer a las zonas que han quedado prácticamente inaccesibles.

Un paisaje de desolación y aislamiento

 Desde las primeras horas del miércoles, el panorama se tornó complejo. La ruta provincial 328 se convirtió en un brazo más del río, con niveles de agua de hasta 1,50 metros, lo que inhabilitó el tránsito para vehículos livianos. Según el relevamiento policial, solo tractores y camiones de gran porte logran circular por los sectores anegados.

 El informe oficial detalla un total de 221 familias damnificadas, distribuidas en los puntos más críticos:

Villa Chicligasta: 60 familias.

La Florida: 55 familias.

 Las Talitas: 47 familias.

 Rodeo Grande: 35 familias.

Los Mendoza y Ampata: 24 familias en conjunto.

 

Rescate en helicóptero y pérdida patrimonial

La nota de urgencia la dio una joven de 22 años, con un embarazo de ocho meses y medio, quien quedó atrapada por el avance de las aguas. Ante la imposibilidad de traslado terrestre, el personal de Defensa Civil debió activar un protocolo de evacuación aérea, trasladándola en helicóptero hacia Simoca para asegurar su atención médica.

Por otro lado, la comunidad lamenta la pérdida de la capilla histórica del sector este de Villa Chicligasta. La estructura, afectada por el deterioro previo y la violencia de la tormenta, cedió alrededor de las 2:30 de la madrugada. Afortunadamente, no se reportaron víctimas en el derrumbe.

Operativo de asistencia en marcha

A pesar de que el clima mostró una mejora hacia el mediodía de ayer con cielo despejado, la emergencia persiste. El suministro eléctrico se mantiene interrumpido y la señal telefónica es casi nula, lo que ralentiza la coordinación entre los equipos de rescate.

La comuna local ya trabaja en la distribución de alimentos y ha dispuesto la Escuela N° 133 como el principal centro de evacuación para quienes han perdido sus pertenencias o no pueden regresar a sus hogares.