El Jefe de la Policía de Tucumán, Joaquín Girvau, fue contundente ante la ola de accidentes fatales en los cauces de la provincia: los controles se endurecerán. La medida surge en respuesta a una situación crítica que ya se cobró cuatro vidas en 15 días y mantiene a las fuerzas de seguridad abocadas a la búsqueda de una quinta persona.
Críticas de pescadores vs. Seguridad pública
La decisión policial generó un fuerte cruce en redes sociales. Mientras un sector de pescadores tilda los operativos de "excesivos", la fuerza provincial sostiene que la veda vigente y las condiciones climáticas no dejan lugar a debate.
El comisario Carlos Álvarez, de la Policía Lacustre, explicó que el riesgo es extremo debido a dos factores:
El alto caudal: Producto de las lluvias incesantes en las cuencas.
Apertura de compuertas: Las maniobras en los diques generan crecientes repentinas que sorprenden incluso a quienes conocen el terreno.
Desde la fuerza señalaron que cada operativo de rescate —como el que se desarrolla actualmente en El Cercado, Monteros— demanda un despliegue masivo de: Personal policial, de bomberos y de equipos municipales y comunales.
Recursos logísticos que, según las autoridades, deberían estar destinados a asistir a los inundados en lugar de buscar a personas que ignoraron las advertencias.
"La mayoría de las víctimas fueron arrastradas en el río Salí mientras pescaban. El río hoy es un riesgo para todos, tengan o no experiencia", remarcaron desde Seguridad.
Operativos en curso
La búsqueda en la zona de Monteros continúa con apoyo de buzos y rastrillajes terrestres, sumándose al operativo en el río Mandolo por Exequiel Vallejo. La Policía confirmó que no se dudará en retirar a las personas de las riberas para evitar que la lista de víctimas siga creciendo.
