En una audiencia solicitada por el Ministerio Público Fiscal (MPF), este viernes se resolvió dejar sin efecto el arresto domiciliario que venía cumpliendo Eder Bernardo Morales, imputado como presunto autor del delito de homicidio simple en perjuicio de Tamara Gimena Sánchez (28), hecho que tuvo lugar durante la madrugada del 28 de diciembre del año pasado en el barrio Asentamiento El Ángel, en la capital.
La petición fue formulada por la Unidad Fiscal de Homicidios II, dirigida por Carlos Sale, luego de que, según informó la Policía, durante un allanamiento realizado en el domicilio donde Morales cumplía la medida alternativa se encontraran 230 ravioles de pasta base en su habitación.
El procedimiento se llevó a cabo en el marco de otra causa, en la que el principal investigado sería su hermano.
Cabe recordar que el 29 de diciembre pasado la Fiscalía había obtenido la prisión preventiva por el término de dos meses. Sin embargo, tras una impugnación presentada por la defensa, un tribunal superior revocó esa decisión y concedió el arresto domiciliario.
En esta nueva audiencia, el auxiliar de fiscal Alejandro Andole solicitó que se disponga nuevamente la medida cautelar de mayor intensidad en una unidad penitenciaria.
“Pretendemos que el imputado cumpla prisión preventiva en un establecimiento carcelario”, sostuvo el representante del MPF, quien contó con la adhesión de la querella y requirió que la medida se extienda por tres meses. La defensa técnica se opuso al planteo.
Finalmente, la jueza interviniente hizo lugar parcialmente al pedido fiscal: revocó el arresto domiciliario y ordenó la prisión preventiva por el plazo de un mes.
La imputación
De acuerdo con la teoría del caso elaborada provisoriamente por la Fiscalía, el hecho ocurrió durante la madrugada del 28 de diciembre de 2025 en una vivienda del barrio Asentamiento El Ángel, en la capital.
Alrededor de la hora 01:00, mientras un grupo reducido de personas celebraba el cumpleaños del imputado, Morales inició una discusión con su pareja que fue escalando hasta convertirse en una agresión física, durante la cual la golpeó en distintas partes del cuerpo.
Ante esa situación intervinieron en defensa de la mujer su tío y Tamara Gimena Sánchez. La confrontación se generalizó y derivó en una pelea entre los presentes. En ese contexto, la dueña de la vivienda se dirigió a la casa de vecinos para pedir auxilio y solicitar que dieran aviso a la Policía, mientras continuaba el enfrentamiento.
Siempre conforme a la acusación, Morales tomó un pico de botella y, con intención de causar la muerte, se lo asestó en el cuello a Sánchez, provocándole un shock hipovolémico por herida de arma blanca que derivó en su fallecimiento./MPF
