La Seccional Tucumán del SADOP alzó la voz ante una realidad que asfixia a los trabajadores de la educación privada. El gremio denunció que el plan económico nacional está pulverizando los ingresos de los docentes de manera sistemática. Desde la conducción gremial advierten que la falta de respuestas institucionales agrava el malestar en todas las instituciones. El ajuste fiscal, aseguran, se está financiando directamente con el hambre de las familias de los educadores que hoy luchan por subsistir en un contexto de abandono y total desprotección estatal.
"Estamos asistiendo a una caída del poder adquisitivo sin precedentes en las últimas décadas de nuestra historia", sentenció Liliana Rojas, secretaria de Prensa del sindicato. Según los relevamientos del gremio, el salario real ha quedado totalmente desfasado frente a la escalada inflacionaria que impulsa la Casa Rosada. Las cifras oficiales son cuestionadas por no reflejar el alto costo de vida real. El descontento crece mientras los sueldos básicos permanecen estancados ante tarifas y alimentos que no dan tregua a los bolsillos de quienes tienen la enorme responsabilidad de educar hoy a las futuras generaciones.
La ausencia de una paritaria nacional docente legítima es vista como un ataque directo a la dignidad del sector. El gremio sostiene que el Gobierno nacional desoye los reclamos y elude su responsabilidad en el sostenimiento del sistema educativo. Esta falta de diálogo genuino profundiza un conflicto que amenaza con paralizar el ciclo lectivo en todo el territorio. Sin voluntad política para negociar, el escenario se encamina inevitablemente hacia una dura confrontación que podría afectar a miles de alumnos y pone en riesgo la estabilidad del sistema educativo en toda la región del NOA.
En el ámbito local, la situación se vuelve insostenible debido a la alta incidencia de sumas no remunerativas. Rojas denunció que casi un sesenta por ciento de los haberes se percibe actualmente bajo cifras en negro, afectando derechos futuros. Esta precarización se traduce en docentes que hoy se encuentran por debajo de la línea de pobreza, sumergidos en la indigencia. "La tragedia educativa" está arrastrando la calidad del aprendizaje en los establecimientos tucumanos que ven cómo sus trabajadores pierden la esperanza de un futuro digno por la falta de inversión y el desprecio nacional.
Ante este sombrío panorama, el sindicato ratificó el estado de alerta y movilización en defensa de los salarios. Exigen una recomposición que supere los índices inflacionarios y la eliminación definitiva de los contratos basura. "No vamos a permitir que la crisis la paguen quienes sostienen el sistema escolar con su esfuerzo diario", añadió Rojas.
"La tragedia que vive la profesión docente está arrastrando a toda la educación tucumana hacia un abismo de precariedad. Casi un 60% de los salarios se paga en negro, lo que representa un fraude laboral que condena el futuro de los compañeros"", sentenció.