Su intención era cumplir con la rendición de cuentas ante los ediles locales el lunes, una vez regresado de Buenos Aires. Sin embargo, la respuesta del cuerpo legislativo fue un "no" rotundo. La presidenta del Concejo, Mercedes Benítez, fue la encargada de fijar la postura de los 12 ediles:
Benítez argumentó que "nada tiene más importancia que el intendente rinda cuentas" ante sus propios vecinos en la fecha establecida por reglamento.
Ante la negativa de postergar el acto, los concejales decidieron dar inicio al periodo ordinario de todas formas, dejando la silla del Ejecutivo vacía.
Los motivos del Intendente
Desde el entorno de Molinuevo se justificó la decisión como un gesto estratégico con el gobierno nacional, buscando fortalecer los lazos de Concepción con la Casa Rosada para futuras gestiones y obras.
"La invitación para participar en la apertura de las sesiones del Congreso de la Nación es una oportunidad institucional para la ciudad que no se podía dejar pasar", dejaron trascender desde el municipio.
Escenario de conflicto
Este episodio marca una grieta entre los dos poderes de la "Perla del Sur". Mientras el intendente priorizó la agenda nacional, los concejales interpretaron el pedido de postergación como un desplante a la autonomía municipal y a la obligación constitucional de informar sobre el estado de la gestión local.
El "Informe Audiovisual" que no fue
A través de un Comunicado Institucional, el municipio denunció que las autoridades legislativas impidieron la difusión del balance de gestión. Molinuevo había enviado un informe detallado en formato video para que fuera proyectado ante los 12 ediles, buscando subsanar su ausencia física.
"Lamentablemente, las autoridades legislativas no autorizaron la proyección de dicho video informativo", expresaron desde la Intendencia, subrayando que también se rechazó un pedido de cuarto intermedio para facilitar el diálogo.
