El Ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz, dio a conocer una historia conmovedora que refleja la capacidad de respuesta del sistema sanitario provincial. Hace quince días, una mujer oriunda de Santiago del Estero, cursando un embarazo de alto riesgo, decidió trasladarse por sus propios medios hasta la Maternidad de Tucumán en busca de atención especializada. Esa decisión fue clave para salvar su vida y la de su hijo.
Medina Ruiz, explicó que la paciente presentaba un cuadro severo de preeclampsia con hipertensión arterial, condición que en el embarazo puede derivar en convulsiones y poner en riesgo la vida materna y fetal. Además, cursaba colestasis y el bebé presentaba retraso en el crecimiento intrauterino.
“Se trataba de un embarazo muy complejo, con riesgo de vida para ambos. Ella tuvo la lucidez de venir a Tucumán sabiendo que aquí contamos con una maternidad preparada para este tipo de situaciones”, destacó el funcionario.
Ante el cuadro crítico, el equipo médico decidió realizar una cesárea de urgencia, si bien la madre evolucionó favorablemente, el recién nacido presentó hipertensión pulmonar severa, una patología que requiere tratamientos altamente especializados.
El bebé fue asistido con tecnología de alta complejidad, incluyendo la administración de óxido nítrico inhalado, un tratamiento que permite disminuir la presión en los pulmones y que solo está disponible en centros con equipamiento avanzado y personal altamente capacitado. “Hoy el bebé está estable, alimentándose al pecho y creciendo, eso es para nosotros una enorme alegría”, señaló el Ministro.
El responsable de la cartera sanitaria subrayó que el resultado fue posible gracias a la combinación de recurso humano especializado y equipamiento de última generación. “Tenemos neonatólogos, gineco-obstetras y personal de enfermería de primer nivel. Pero además contamos con la tecnología necesaria: incubadoras de alta complejidad, medicación específica y tratamientos que se aplican en los mejores centros del mundo”, afirmó.
El caso tuvo una particularidad adicional: la paciente ingresó un día feriado de carnaval, cuando el personal se encontraba en régimen de guardia, sin embargo, la respuesta fue inmediata y eficaz.
“De no haber contado con el tratamiento adecuado, el recién nacido podría haber enfrentado un cuadro irreversible, con graves complicaciones respiratorias y riesgo de vida. En Tucumán tenemos la complejidad necesaria para atender a quienes más lo necesitan. Esto demuestra la importancia de sostener y fortalecer la salud pública”, concluyó.
La historia de Melina y Teo
Melina tiene 25 años y llegó desde Santiago del Estero a Tucumán con un embarazo de alto riesgo y una decisión tomada, la de buscar la mejor atención posible para salvar la vida de su hijo.
“Vine de Santiago del Estero a Tucumán para tener aquí a mi bebé, mi embarazo había sido diagnosticado como de riesgo a partir del sexto mes, con complicaciones severas como preeclampsia y colestasis, además de episodios de presión arterial muy alta”, dijo.
La joven explicó que la decisión no fue sencilla. “Ha sido muy difícil, pero tenía que accionar rápido, porque no me quedaba mucho tiempo”, relató.
Llegó un domingo, en auto, gracias a la ayuda económica de personas que colaboraron para que pudiera trasladarse. “Muchas mamás de distintas provincias me recomendaron la maternidad de aquí, porque está totalmente equipada”, señaló.
Desde el momento en que ingresó al hospital, el equipo médico actuó con rapidez. Fue sometida a una cesárea de urgencia. Su bebé, Teo, nació en estado delicado.
“Cuando lo sacaron estaba muy morado. Me dijeron que lo iban a llevar a Neonatología. En ese momento pensé que mi bebé iba a morir”, recordó con emoción.
Teo fue diagnosticado con hipertensión pulmonar y recibió tratamiento especializado en la terapia intensiva neonatal. “Gracias a Dios lo lograron estabilizar”, dijo Melina, quien hoy puede verlo evolucionar favorablemente.
Actualmente se encuentra alojada en el Hogar para Madres, un espacio destinado a acompañar a mujeres cuyos hijos permanecen internados. “No sabía que existía este lugar, es muy bueno, desde la seguridad hasta las enfermeras, todos son muy amables”, expresó.
Aunque su pareja debió regresar a trabajar, Melina destacó el acompañamiento constante del personal de salud. “Sentí esperanza cuando llegué. Se nota la tecnología que tienen y cómo están capacitados los profesionales”, afirmó.
Hoy, con su hijo recuperándose día a día, solo piensa en el regreso a casa. “Planeo que pueda ir pronto, que lo conozca toda la familia. Mucha gente nos espera y nos manda mensajes preguntando cómo está”, contó.
Antes de finalizar, dejó un mensaje para el equipo que atendió a su bebé: “Estoy muy agradecida con todos. Me alegra saber que hay profesionales que ponen el alma y el corazón, que dejan todo por los bebés. Es impresionante el trabajo que hacen”./comunicaciontucuman.gob.ar
