El acto formal se llevó a cabo inmediatamente después de la votación legislativa. Sergio Mansilla, en su carácter de autoridad de la Cámara, fue el encargado de tomarle el juramento de rigor ante los parlamentarios presentes.
Con esta designación, Fernández inicia su mandato al frente del organismo encargado de proteger los derechos y garantías de los ciudadanos, sucediendo en el cargo a las autoridades salientes y marcando una nueva etapa en la gestión de la Defensoría.
