Lo que comenzó como una jornada de lluvia persistente terminó por sellar el aislamiento de un grupo de trabajadores de la educación. Los docentes de la Escuela Fausto Burgos, que diariamente viajan desde Juan Bautista Alberdi, se vieron forzados a pasar la noche en el establecimiento educativo bajo la consigna: "Nos quedamos en la escuela".
La situación fue el punto crítico de un temporal que azotó la zona durante varios días consecutivos, saturando los suelos y volviendo intransitables las rutas y caminos vecinales que conectan La Cocha con el resto de la provincia.
Una decisión por seguridad
Cerca del horario de salida, y ante la evidencia de que el transporte no podría circular y que los caminos representaban un peligro, el cuerpo docente tomó la determinación de no arriesgarse. Pasaron la noche en el establecimiento, utilizando los recursos disponibles para improvisar camas en las aulas y compartir lo poco que quedaba de las raciones de comida del día.
"Fue una noche larga. El sonido de la lluvia contra el techo de chapa no paró en ningún momento, pero lo más importante fue que estuvimos a resguardo", posteó una de las maestras.
El impacto de una semana bajo el agua
Este hecho no fue un incidente aislado, sino la consecuencia directa de una semana de tormentas que dejó a gran parte del departamento en una situación de vulnerabilidad extrema. Los docentes remarcaron que el deterioro de la infraestructura vial, sumado a la persistencia del fenómeno climático, hizo que el retorno a sus hogares en Alberdi fuera físicamente imposible.
La comunidad educativa destacó la entereza de los maestros, quienes, a pesar del cansancio y la preocupación de sus familias, mantuvieron la calma hasta que el descenso del agua permitió, finalmente, el operativo de regreso.
