El concejal capitalino Federico Romano Norri instó a toda la dirigencia política a articular soluciones conjuntas frente a la grave crisis hídrica que atraviesa San Miguel de Tucumán. En un contexto de precipitaciones con volúmenes históricos, el edil remarcó que es momento de dejar de lado las banderías para priorizar la asistencia a los damnificados. "Esto obliga a toda la clase política a ponerse manos a la obra y poder articular desde los distintos lugares", expresó con firmeza durante la entrevista.
La precariedad habitacional se ha vuelto el factor determinante en la magnitud de los daños materiales sufridos por miles de vecinos en diversos sectores periféricos de la ciudad. Según el concejal, apenas superados los 45 centímetros de agua, las familias comienzan a perder el esfuerzo de toda una vida debido a la fragilidad de las construcciones actuales. Para el legislador municipal, esta situación evidencia un fracaso rotundo en la planificación de las obras de infraestructura necesarias.
El panorama se agrava al observar el estado de las instituciones educativas, donde se han reportado filtraciones y presencia de alimañas en el inicio del actual ciclo lectivo escolar. Romano Norri señaló que la falta de mantenimiento estructural en las aulas convive con el riesgo latente del dengue durante este periodo estacional de lluvias y calor intenso. "Hay que trabajar todo el año en prevención y realizar la obra antes de que sucedan este tipo de tragedias", advirtió el funcionario.
Desde el Concejo Deliberante se convocó a una reunión extraordinaria de la Comisión de Obra Pública para coordinar el despliegue de maquinaria pesada en las zonas críticas de la capital. El objetivo es agilizar el enripiado, la pavimentación de arterias dañadas y el drenaje de pozos mediante camiones atmosféricos en los barrios que sufrieron anegamientos. Se busca que la respuesta estatal sea una acción concreta en el territorio y no simplemente un discurso frente a la prensa.
El edil también se refirió al deterioro de la infraestructura tras décadas de gestión, señalando que los presupuestos recibidos no siempre se traducen en mejoras tangibles para la población. A pesar de la cercanía política actual entre distintos niveles de gobierno, las obras estructurales de fondo siguen siendo la gran deuda pendiente con los tucumanos desde hace tiempo. La falta de previsión ha transformado fenómenos climáticos extraordinarios en catástrofes sociales que podrían ser evitables.
Finalmente, se destacó la solidaridad del ciudadano común como un paliativo esencial mientras se espera que el Estado recupere su capacidad de respuesta operativa en todas las calles. La prevención y la inversión en infraestructura básica son los únicos caminos para evitar que la historia se repita ante cada nueva tormenta fuerte en la región. El compromiso de las autoridades será clave para asegurar que las soluciones hídricas lleguen efectivamente a los hogares más vulnerables.