La lucha contra el comercio de sustancias ilícitas sumó este sábado un capítulo clave con un amplio operativo cerrojo ejecutado por la Dirección General de Drogas Peligrosas (DIGEDROP). Bajo las directivas de la Justicia, los efectivos irrumpieron de manera coordinada en diez domicilios del Gran San Miguel y el interior provincial, logrando desmantelar varios puntos de venta minorista.
El comisario mayor Rufino Medina, subdirector de la DIGEDROP, detalló el importante material secuestrado durante las requisas. Los investigadores lograron retirar del mercado ilegal una cantidad significativa de estupefacientes fraccionados: Cerca de 850 "ravioles" de cocaína y dos piedras de la misma sustancia compactada, Balanzas de precisión y abundante material de corte utilizado para el estiramiento de la droga y alrededor de $800.000 en efectivo y un revólver, lo que evidencia la rentabilidad y peligrosidad de las organizaciones desarticuladas.
Detenciones en tres puntos estratégicos
El operativo no solo se limitó al secuestro de elementos, sino que logró poner a disposición de la Justicia a los presuntos responsables:
Banda del Río Salí: Seis personas fueron aprehendidas por infracción a la Ley de Narcomenudeo. Según fuentes policiales, la mayoría ya contaba con antecedentes por delitos similares.
Juan Bautista Alberdi: Dos hombres resultaron arrestados. Además, se informó que una mujer que no se encontraba en la vivienda al momento del ingreso permanece con pedido de captura activo.
Monteros: En esta ciudad, los allanamientos fueron el resultado de una investigación que inició el pasado jueves, cuando se halló medio kilo de marihuana oculto en un auto sobre la Ruta Nacional 38.
"Continuamos con las pesquisas abocadas al esclarecimiento total de cada caso. El objetivo es erradicar estos focos que afectan directamente a los barrios", afirmó el jefe policial Medina.
El impacto del control vehicular
Desde la fuerza destacaron que gran parte del éxito de estas medidas judiciales surge de los controles preventivos en rutas y accesos. El hallazgo fortuito en Monteros permitió "tirar del hilo" hasta llegar a los centros de acopio y distribución, cerrando el círculo sobre las bandas que operan en el sur tucumano.
