Más allá de la pérdida de materiales pedagógicos, la urgencia se traslada al regreso a casa de los estudiantes, quienes enfrentan riesgos sanitarios adicionales debido a sus patologías. La institución solicita con desesperación lavandina, trapos de piso, escobillones y desinfectantes de alta eficacia para evitar enfermedades tras el retroceso del agua. Según Sánchez, la respuesta de la comunidad tucumana será vital para que los niños puedan recuperar su entorno cotidiano. "Solicitamos a la comunidad que nos puedan acercar estos elementos para poder retomar las actividades", exhortó la profesional.
La docente brindó una cruda reflexión sobre la realidad que enfrentan las familias de personas con discapacidad, quienes a menudo deben luchar contra la burocracia estatal y la falta de accesibilidad básica. En medio de la emergencia climática, el acceso a medicación y terapias se ha visto interrumpido, agravando los cuadros de salud de los alumnos más severos. "No es solamente un número más, son personas que hoy por hoy necesitan un poco más de nuestra colaboración", sentenció Sánchez. La falta de transporte adecuado tras el temporal ha dejado a muchos niños aislados.
Uno de los testimonios más impactantes de la entrevista reveló el sacrificio extremo de las madres tucumanas que, ante la falta de servicios, deben trasladar a sus hijos en condiciones precarias. Sánchez denunció que, en contextos de crisis como este, la vulnerabilidad se vuelve una barrera casi insuperable para el ejercicio de los derechos fundamentales. "Hay mamás que andan mendigando medicación y terapias; la verdad que todo esto tendría que ser un poco más fácil", reflexionó conmovida. La docente insistió en que abandonar a estas familias es dejarlas a su propia suerte.
A pesar de que la escuela Braille es el epicentro de la colecta, la ayuda recibida se distribuirá también entre otras instituciones damnificadas de zonas críticas como la localidad de La Madrid. El espíritu solidario de los docentes busca cubrir no solo las necesidades educativas, sino también proveer colchones, ropa y pañales para los alumnos que lo perdieron todo. "Nuestra comunidad siempre ha tenido esta apertura de acompañar a nuestros alumnos no solamente desde lo educativo, sino desde lo social", destacó Sánchez. El objetivo es que ningún niño quede desamparado.
Este hecho representa un capítulo histórico de resiliencia para la educación especial en Tucumán, que históricamente ha debido autogestionar soluciones ante la desidia institucional recurrente. La docente recordó que la discapacidad es un derecho que exige integridad física y salud, pilares que hoy están en riesgo por las secuelas de la inundación. "No dejemos desamparadas a estas familias porque es abandonar a personas que necesitan nuestra ayuda", concluyó. La escuela permanecerá abierta durante toda la semana para centralizar las donaciones y coordinar la logística de entrega.
CRONOGRAMA DE RECEPCIÓN Y DATOS ÚTILES
- Punto de recepción: Escuela Luis Braille (Esquina de calles Alsina y Buenos Aires, junto al Parque Provincial).
- Horarios de atención: De lunes a viernes, en jornada corrida desde las 08:00 hasta las 17:00 horas.
- Prioridad de donaciones: Lavandina, desinfectantes, trapos de piso, escobillones, repelente y artículos de higiene personal.
- Otros elementos necesarios: Pañales para niños y adultos, calzado, ropa de cama y colchones en buen estado.