El cierre del año 2025 dejó un saldo preocupante para el mercado de trabajo en Argentina. La tasa de desocupación alcanzó el 7,5%, lo que significa que aproximadamente 1.640.000 personas buscan empleo activamente sin conseguirlo.
Radiografía del desempleo
El informe de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) revela un desplazamiento negativo en las cifras de ocupación:
Oferta laboral: 22,72 millones de personas.
Empleo total: Se contrajo en 142.600 puestos respecto al trimestre anterior.
Desocupados: El número de trabajadores sin empleo aumentó en 211.900 solo en el último trimestre.
Los jóvenes, los más perjudicados
El aumento de la desocupación no fue parejo. El impacto se concentró con violencia en la población joven (14 a 29 años), mientras que en los adultos de 30 a 64 años las tasas se mantuvieron estables.
La construcción sigue siendo el sector que más expulsa trabajadores, concentrando el 19,3% de los nuevos desocupados, seguido por el comercio (16%) y el servicio doméstico (11,3%).
Geográficamente, la brecha es profunda:
Zonas críticas: El Gran Buenos Aires lidera el ranking de desempleo con un 8,6%, llegando a picos del 9,5% en el conurbano y Mar del Plata.
Zonas con pleno empleo: Santiago del Estero (0,6%) y Viedma (1,3%) presentan los índices más bajos del país.
El análisis de los expertos: "Un fenómeno inédito"
Economistas de diversas consultoras coinciden en que el 2025 fue un año atípico. Por primera vez, el Producto Bruto Interno (PBI) creció, pero el desempleo también aumentó.
"La mejora se concentró en pocos sectores que no demandan mucha mano de obra, lo que explica esta paradoja", señalaron desde la consultora Equilibra.
Por su parte, Gabriel Caamaño (Outlier) destacó que la caída se explica casi en su totalidad por la pérdida de empleo formal, mientras que el empleo informal mostró una suba marginal, reflejando una precarización del mercado.
