La actividad industrial argentina profundizó su tendencia decreciente durante el segundo mes del año. Según el último informe técnico del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Índice de producción industrial manufacturero (IPI manufacturero) correspondiente a febrero de 2026 mostró una caída de 8,7% respecto a igual mes de 2025.
Este retroceso consolida un escenario complejo para el sector fabril, que en el acumulado del primer bimestre del año ya presenta una disminución del 6,0% en comparación con el mismo período del año anterior.
La medición desestacionalizada también arrojó resultados negativos, con una variación de -4,0% respecto al mes anterior.
El impacto de la crisis fue generalizado: catorce de las dieciséis divisiones que componen la industria manufacturera presentaron caídas interanuales durante el mes bajo análisis.
Los resultados por sector
Dentro del esquema de las grandes categorías industriales, la caída más pronunciada se observó en el rubro de “Productos textiles”, que registró un desplome del 33,2% interanual en febrero.
Le siguieron en magnitud de retroceso el bloque de “Maquinaria y equipo”, con una baja del 29,4%, y los sectores de “Otros equipos, aparatos e instrumentos” y “Vehículos automotores”, ambos con caídas del 24,6%.
Al analizar las divisiones por su incidencia en el nivel general, el informe destaca el impacto negativo de sectores críticos para la estructura productiva y el consumo. La división de “Alimentos y bebidas”, la de mayor peso relativo, cayó un 6,9% interanual.
Otros sectores con caídas de dos dígitos incluyeron a los “Productos de caucho y plástico” (-15,7%), “Productos de tabaco” (-14,9%), “Industrias metálicas básicas” (-12,5%) y “Muebles y colchones, y otras industrias manufactureras” (-12,3%). Por su parte, la contracción también alcanzó a rubros como “Productos de metal” (-5,7%), “Productos minerales no metálicos” (-7,2%), “Prendas de vestir, cuero y calzado” (-18,2%) y “Madera, papel, edición e impresión”, que presentó una baja del 1,5% respecto al mismo mes del año anterior.
La excepción: petróleo y químicos
En un contexto de retroceso casi unánime, sólo dos de las grandes categorías analizadas por el Indec lograron mostrar mejoras interanuales. Uno es el bloque integrado por “Refinación del petróleo, químicos, productos de caucho y plástico”, que registró un incremento del 2,7% en febrero respecto al mismo mes del año anterior.
Este desempeño positivo estuvo traccionado principalmente por dos divisiones específicas. Por un lado, la “Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear” presentó un sólido avance del 19,7%. Dentro de este rubro, se destacaron los incrementos en la producción de Gasoil (+23,8%) y Naftas (+10,8%), compensando las caídas en productos de menor volumen como el Fueloil (-2,1%) y los Asfaltos (-12,2%).
Por otro lado, la división de “Sustancias y productos químicos” acompañó esta tendencia con una suba del 3,7% interanual. Gracias a este repunte, la categoría logró ser la única con incidencia positiva significativa en el nivel general del IPI manufacturero, actuando como un tenue amortiguador frente al desplome del resto de la estructura fabril.
El desempeño por rubros internos
Un atenuante dentro del mal mes que tuvo la industria, es que dentro de los sectores con caídas generales, algunas subdivisiones mostraron comportamientos al alza.
En el complejo de “Alimentos y bebidas”, por ejemplo, mientras que la mayoría de las actividades operaron a la baja —como la molienda de oleaginosas (-21,9%) y los productos cárnicos (vacuna -8,2%, aviar -7,4%)—, el rubro de “Productos lácteos” logró crecer un 8,1% interanual.
En contraste, la industria textil sufrió uno de los ajustes más severos del mes.
El informe detalla que los “Tejidos y acabado de productos textiles” se derrumbaron un 47,0%, mientras que los “Hilados de algodón” cayeron un 30,7%. Solo la “Preparación de fibras de uso textil” mostró una variación positiva del 21,5%, aunque con una incidencia marginal en el total del sector.
