En una entrevista cargada de ironía, Elisa Carrió volvió al centro de la escena política al cuestionar el entorno de Manuel Adorni. Fiel a su estilo, la exdiputada calificó la investigación judicial que rodea al Jefe de Gabinete como una “corrupción de Almodóvar”, comparando la estética del caso con el universo bizarro del cineasta español.
Dardos contra la estética oficial
El foco de las críticas de Carrió fue Adriana Nechevenko, la escribana del funcionario, quien recientemente declaró ante la Justicia.
"El look de la escribana es peor que el de Karina Milei", disparó Carrió en el canal Gelatina.
Para la referente de la CC, la apariencia de Nechevenko —a quien describió con "esos rayados"— resulta "lo más bizarro" que ha visto, sentenciando que, en este caso, "el look lo hace todo".
Más allá de las críticas estéticas, la causa por presunto enriquecimiento ilícito que instruye el fiscal Gerardo Pollicita —tras la denuncia de la diputada Marcela Pagano— sumó definiciones clave:
El departamento de Caballito: Nechevenko explicó que la compra en la calle Miró al 500 se realizó mediante una hipoteca contra saldo de precio, donde se abona una parte y se financia el resto con la propiedad como garantía.
La casa en Indio Cua: Para la propiedad en el country de Exaltación de la Cruz, se utilizó un préstamo de 100.000 dólares gestionado por la propia escribana. Adorni debe devolver el monto en 24 cuotas con una tasa anual del 11%.
Testimonios clave
Este lunes, Graciela Molina y Victoria María José Cancio, las prestamistas del dinero, ratificaron la versión de la escribana. Confirmaron que Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, aún adeudan 70.000 dólares más intereses. Un dato que llamó la atención de los investigadores es que las mujeres admitieron que no realizan habitualmente este tipo de operaciones inmobiliarias, lo que pone la lupa sobre el origen y la excepcionalidad del crédito otorgado al funcionario nacional.
