Lo que debía ser una jornada habitual de clases en la Escuela de Comercio “Dr. Miguel Lillo” se transformó este miércoles en un escenario de tensión y despliegue policial. El hallazgo de una inscripción que advertía sobre un presunto tiroteo dentro del establecimiento generó preocupación en la comunidad educativa de la zona oeste.
El hallazgo y la activación del protocolo
El incidente se desencadenó durante la mañana en el edificio escolar ubicado sobre la calle Brasil al 1700. Una docente, que dictaba clases en un aula de tercer año, advirtió un mensaje intimidatorio escrito en una de las paredes del salón.
Ante la gravedad del texto, la directora de la institución procedió a aplicar de forma inmediata el protocolo de seguridad escolar, dando aviso al Sistema de Emergencias 911. En cuestión de minutos, efectivos de la Comisaría de Yerba Buena, la Patrulla Motorizada y diversas unidades operativas arribaron al lugar para asegurar el perímetro y llevar tranquilidad a las familias.
Confesión y "broma"
En medio del procedimiento y el clima de incertidumbre, la situación tomó un giro inesperado cuando un alumno de 13 años se adjudicó la autoría del hecho. Según confirmaron fuentes oficiales, el menor manifestó de manera voluntaria que él había escrito la amenaza, aunque aclaró que se trató de una "broma" y que nunca tuvo la intención real de llevar adelante un ataque.
Poco después, la madre del estudiante se hizo presente en el establecimiento acompañada por un representante legal para tomar conocimiento de la situación y las actuaciones correspondientes.
Intervención judicial
A pesar de la confesión del menor y sus explicaciones, el hecho no fue pasado por alto por las autoridades judiciales. La causa quedó radicada en la Unidad Fiscal Criminal 2 del Centro Judicial Capital.
Desde la fiscalía se ordenaron las siguientes medidas:Relevamiento de las cámaras de seguridad del interior y exterior del colegio, toma de declaraciones testimoniales a docentes y directivos e intervención de los organismos de protección al menor para realizar el seguimiento del caso.
Desde el Ministerio de Educación y las fuerzas de seguridad recordaron la importancia de concientizar a los jóvenes sobre el impacto que generan este tipo de actos, que no solo interrumpen el ciclo lectivo, sino que movilizan recursos públicos de emergencia de manera innecesaria.
