Ante la creciente preocupación por las constantes amenazas de tiroteos en establecimientos educativos —que ya suman 15 denuncias en toda la provincia—, el gobernador Osvaldo Jaldo envió un mensaje contundente: la etapa de la tolerancia terminó. El mandatario aseguró que no se hará "la vista gorda" y que se aplicará con rigurosidad el nuevo Decreto N° 772/7.
"Es un delito, no una travesura"
El titular del Ejecutivo fue tajante al calificar las pintadas y mensajes intimidatorios que aparecieron en los últimos días. “Lo que están haciendo los chicos es un delito: decir que puede haber tiros es una amenaza. Y a los delitos les tiene que caer todo el peso de la ley”, sostuvo Jaldo.
El Gobernador defendió la normativa firmada esta semana, la cual instruye al Ministerio de Seguridad y a la Policía a intervenir de forma directa. El decreto contempla medidas drásticas:
Expulsión inmediata de los alumnos involucrados.
Aprehensión y traslado de los menores al Instituto Padre Brochero, en Benjamín Paz.
Sanciones a las instituciones: Los colegios podrían perder subsidios estatales si no garantizan el cuidado y la seguridad.
Responsabilidad civil: Los padres o tutores deberán responder por la conducta de los menores.
Críticas a la contención y advertencia a docentes
Jaldo se mostró crítico con los métodos actuales de los gabinetes pedagógicos, asegurando que "claramente no están funcionando". En ese sentido, planteó un abordaje donde cada actor asuma su rol: “Los padres tienen que hacerse cargo, los docentes acompañar y el Gobierno poner límites”.
Incluso lanzó una advertencia hacia el personal escolar: “Los docentes, si no denuncian, se convierten en cómplices. Tenemos que darle un corte a todo esto”.
Al ser consultado por el episodio ocurrido en la Escuela Miguel Lillo de Yerba Buena, donde un alumno de 13 años confesó haber escrito una amenaza "por broma", el mandatario no mostró flexibilidad.
“A pesar de que es menor de edad y aunque tenga problemas, el colegio tiene que evaluar la expulsión. De nada sirve que produzcan semejante revuelo y que todo quede en nada”, afirmó.
Refuerzo policial en las aulas
Como medida inmediata, el Gobierno adelantó que se intensificará la presencia de uniformados en las escuelas calificadas como "de riesgo". Los efectivos no solo custodiarán los ingresos, sino que realizarán recorridos junto a las autoridades educativas para prevenir nuevas pintadas o mensajes de alerta.
"No vamos a seguir tolerando que los chicos generen preocupación en los padres y complicaciones en la vida educativa", concluyó el Gobernador.
