En un operativo de alta seguridad, la Policía de Tucumán concretó este martes el traslado de Jorge Alejandro Nassif, alias “Pelaín”, hacia la Unidad N° 7 del Complejo Penitenciario de Benjamín Paz. La medida fue dispuesta por el juez Juan Fernando Saracho Daza, tras dictar la prisión preventiva por el término de cuatro meses para el acusado de 41 años.
El procedimiento se inició en la Comisaría de Concepción y contó con el apoyo estratégico del Cuerpo Especial de Rescate y Operaciones (CERO), bajo los lineamientos de seguridad impulsados por el gobernador Osvaldo Jaldo y el ministro Eugenio Agüero Gamboa.
Control riguroso y "celulares cero"
Tras su ingreso al penal, el director del Servicio Penitenciario, Comisario General (R) Antonio Quinteros, confirmó que Nassif fue sometido a controles médicos antes de quedar alojado bajo vigilancia estricta.
Por su parte, el director del complejo, subprefecto Raúl Melián, fue contundente respecto a las condiciones de detención que enfrentará el imputado:
Régimen interno: Nassif ya fue abordado por el cuerpo interdisciplinario y deberá someterse a normas de conducta específicas.
Incomunicación: En sintonía con las nuevas políticas carcelarias, se remarcó que el interno no podrá poseer teléfonos celulares.
Restricciones: Tendrá un esquema diferenciado para la recepción de visitas y el ingreso de pertenencias, donde todo será estrictamente controlado por el personal penitenciario.
Un penal de máxima seguridad
El traslado de "Pelaín" a Benjamín Paz no es casual. Este complejo representa el esfuerzo del Gobierno provincial por descongestionar las comisarías y trasladar a detenidos peligrosos a instituciones que garanticen el cumplimiento de los procesos judiciales sin las irregularidades del pasado.
El oficial principal Jorge Váldez, a cargo de la Dirección de Drogas Peligrosas de Concepción, destacó que el operativo fue exitoso y se cumplió siguiendo los protocolos de seguridad para garantizar que el imputado comience a cumplir su proceso judicial en un entorno de máxima contención.
El operativo marca la continuidad de una política de "mano firme" en el sistema carcelario tucumano, priorizando el control tecnológico y la disciplina interna en las nuevas unidades penitenciarias.
