Tucumán se ubica en el octavo lugar del país, con 159 personas que hoy no tienen un techo y sobreviven en espacios públicos o paradores. El informe busca transformar la "intuición en evidencia", pero lo que la evidencia muestra es un perfil de exclusión profunda: el 83% son hombres y la gran mayoría son adultos que han visto rotos sus vínculos familiares.
Lo más alarmante para el contexto tucumano es la cronicidad de esta situación. Según el relevamiento, 3 de cada 10 personas llevan más de dos años viviendo en la calle, lo que demuestra que no se trata de una crisis pasajera, sino de trayectorias de vida marcadas por problemas de salud, consumos problemáticos y una desconexión total del sistema.
Además, el dato de salud es una alerta roja para las políticas públicas locales: de las personas que manifestaron tener una discapacidad, menos de la mitad cuenta con el Certificado Único (CUD), quedando fuera de cualquier esquema de protección estatal.
Mitos derribados y un mapa con "puntos ciegos"
El censo también echa por tierra el prejuicio de la pasividad. En Tucumán y el resto del país, más de la mitad de las personas en situación de calle trabaja (generalmente en la informalidad o el cartoneo) para subsistir. Sin embargo, el esfuerzo no alcanza: el 44% depende exclusivamente de comedores comunitarios para poder comer una vez al día. La precariedad es tal que, aunque muchos reciben algún tipo de transferencia social o jubilación mínima, el ingreso es devorado por la inflación y la falta de acceso a una vivienda digna.
Sin embargo, los números de este mapa de la indigencia podrían ser mucho más graves. El informe nace "incompleto" porque provincias vecinas como Santiago del Estero —junto a Buenos Aires, Formosa, La Rioja y Tierra del Fuego— se negaron a participar del relevamiento.
Esta falta de datos en provincias limítrofes hace sospechar que el flujo de personas en situación de calle en el NOA podría ser mayor, especialmente en nodos logísticos como San Miguel de Tucumán. Mientras la Ciudad de Buenos Aires encabeza la lista con más de 5.000 personas, el octavo puesto de Tucumán nos obliga a mirar qué está fallando en la red de contención social de la provincia.
