Inicio / Politica / ESTRATEGIA ELECTORAL

Reforma Electoral: Milei saca la motosierra contra los partidos y busca el fin de las PASO

- -
El Gobierno Nacional ha decidido patear el tablero del sistema político argentino con un proyecto de reforma electoral que busca cambiar las reglas del juego de cara a 2027.

La propuesta central es la eliminación definitiva de las PASO, un sistema que el oficialismo califica como una "encuesta carísima" que le cuesta al país más de 200 millones de dólares. Pero la reforma no se queda ahí: Milei apunta a limpiar el mapa político de los llamados "sellos de goma". Para ser un partido nacional, ahora se exigirá presencia en 10 distritos (el doble que hoy) y demostrar una base de afiliados real mediante validación biométrica, terminando con las fichas de afiliación de papel que a menudo eran falsificadas.

El proyecto también incluye la Boleta Única de Papel (BUP), que permitirá votar lista completa con un solo casillero, y la esperada "Ficha Limpia". Esta última medida es un misil directo a la dirigencia con causas judiciales: cualquier persona con condena confirmada en segunda instancia por delitos dolosos (corrupción, narcotráfico, lavado) quedará inhabilitada para ser candidato o funcionario jerárquico. Además, la reforma trae una sorpresa: el debate presidencial dejaría de ser obligatorio, una decisión que seguramente generará polémica sobre el derecho a la información de los votantes.


El factor Tucumán: Jaldo y la negociación por la reelección


Aunque el proyecto entraría por el Senado para seducir a las provincias, la clave del éxito está en la Casa Rosada y en la reunión del próximo viernes. Gobernadores como Osvaldo Jaldo miran la reforma con cautela. En el entorno de Milei admiten que, para que los mandatarios provinciales suelten las PASO y acepten la Boleta Única, el Gobierno podría ofrecer una moneda de cambio muy tentadora: garantías o incentivos para facilitar las reelecciones territoriales.

Para Tucumán, el cambio es estructural. Si se eliminan las PASO nacionales, la provincia deberá decidir si acopla su sistema o mantiene su propio calendario, lo que impacta directamente en la estrategia de armado del PJ local.

Además, la suba de requisitos para los partidos obligará a muchas fuerzas pequeñas de la provincia a fusionarse o desaparecer, concentrando el poder en las estructuras más grandes. Con el Mundial de 2026 en el horizonte —momento en que la política suele entrar en pausa—, Milei quiere dejar cocinada esta reforma cuanto antes para llegar al año electoral con un sistema que, según su visión, favorece a los candidatos con apoyo popular real y castiga a las maquinarias partidarias tradicionales.