La diputada nacional Roxana Monzón (UP) presentó un proyecto que propone crear el Programa Nacional de Prevención, Abordaje y Erradicación de la Violencia Digital en Niñas, Niños y Adolescentes, con el fin de garantizar el derecho a una vida libre de violencia en el entorno digital.
“Nunca hubo tantas pantallas, tantas redes, tantos mensajes... pero tampoco nunca hubo tantos chicos sintiéndose invisibles, excluidos y hostigados”, expresó la diputada Monzón al respecto y agregó: “El mundo digital también debe ser un lugar seguro. Cuidarlos es una responsabilidad del Estado y de toda la sociedad. Por eso presenté este proyecto de ley porque sin cuidado digital, no hay infancia plena”.
El proyecto propone una respuesta en dos niveles estratégicos: por un lado, medidas urgentes de atención, protocolos claros y mecanismos de denuncia para mitigar daños ya existentes. Por otro, la implementación de una alfabetización digital integral desde el nivel preescolar con el propósito de fomentar el pensamiento crítico y la capacidad de gestionar la privacidad y el tiempo.
El Programa tiene como objetivos:
- Prevenir todas las formas de violencia y explotación en el entorno digital;
- Capacitar a la comunidad educativa, familias y profesionales;
- Implementar mecanismos de detección temprana y respuesta ante riesgos;
- Brindar asistencia integral con enfoque en salud mental y apoyo psicosocial.
Además, establece la creación de un Protocolo Nacional de Detección Temprana de Violencia Digital en Niñas, Niños y Adolescentes de aplicación obligatoria en establecimientos educativos públicos y privados, clubes, organizaciones sociales y espacios comunitarios.
Entre los fundamentos se explica que mientras más del 50% de los adolescentes en Argentina han atravesado experiencias negativas en la red, la mayoría de estas situaciones se detectan recién cuando el daño ya es avanzado.
También, se propone incorporar la alfabetización digital como contenidos obligatorios en la currícula escolar de todos los niveles; la realización de campañas de concientización por parte del Estado para promover directrices para un tratamiento mediático responsable de la violencia digital, evitando la revictimización; y la creación de una línea nacional gratuita y especializada de atención y denuncia para casos de violencia digital en infancias y adolescencias.
“La corresponsabilidad entre gobiernos, empresas de tecnología, educadores y familias es fundamental para crear un ecosistema digital seguro. Garantizar la salud mental, la integridad y la dignidad de niñas, niños y adolescentes en el entorno digital es una obligación imperativa del Estado para cumplir con los tratados internacionales de derechos humanos y transformar la evidencia científica en políticas de protección efectivas”, cierra el proyecto en sus fundamentos.
