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El Gobierno apunta contra el agro y los desmontes por el agravamiento de las inundaciones en Tucumán

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El ministro de Obras Públicas, Marcelo Nazur, advirtió que el sector agropecuario tiene "buena parte de responsabilidad" al desviar cauces naturales. También cuestionó la falta de controles en Catamarca y el avance de urbanizaciones sobre zonas inundables.

En un diagnóstico crudo sobre la recurrente problemática de las inundaciones en la provincia, el ministro de Obras Públicas, Marcelo Nazur, aseguró que la infraestructura por sí sola no puede resolver el colapso hídrico si no se revisan profundamente el uso del suelo, el desmonte y las intervenciones privadas en el campo.

Para el funcionario, el cambio climático ha dejado obsoletos los estudios hidráulicos de décadas pasadas, pero la mano del hombre ha acelerado los daños. "Las lluvias no son las mismas que antes. Los estudios deben ser actualizados a esta nueva realidad", sentenció.

El impacto del sector agropecuario

Nazur fue tajante al señalar que ciertas prácticas en el ámbito rural están alterando el escurrimiento natural del agua, perjudicando a terceros y a la red vial. Según el ministro, la ambición por expandir zonas de cultivo ha llevado a la desaparición de arroyos.

“El agro produce un gran impacto, cerrando cursos de agua o desviando cauces para riego. Vemos que arroyos que antes pasaban por una finca, meses después pasás por ahí y ya no están”, denunció el titular de Obras Públicas.

Si bien reconoció que el Estado puede fallar en sus controles, insistió en que existe una responsabilidad compartida que los privados deben asumir, especialmente ante la práctica de "liberar zonas de cultivo" a costa de los cauces naturales.

El factor externo y la falta de control en Catamarca

La situación en el sur tucumano también fue objeto de análisis, particularmente respecto al río Marapa, cuyo caudal alcanzó los extraordinarios 600 metros cúbicos el último verano. Nazur vinculó este fenómeno directamente con la provincia vecina.

“El agua que colapsa al Marapa viene de Catamarca. En esa provincia no existe ningún control sobre el uso y el manejo del suelo”, afirmó, aunque aclaró que Tucumán no busca deslindar sus propias obligaciones.

Otro de los ejes de conflicto detectados es la construcción de barrios sobre paleocauces (antiguos lechos de ríos) y márgenes del río Salí. Nazur calificó esto como un "problema cultural" heredado de gestiones anteriores que no priorizaron el ordenamiento territorial.

 "Hay barrios en la Capital y en el área metropolitana que están al lado del río, en zonas inundables", advirtió, señalando que la Fiscalía de Estado ya interviene en los casos de ocupaciones irregulares en estas áreas críticas.

Balance de gestión: "No se cayó ningún puente"

Pese a las críticas por los anegamientos, el ministro defendió la solidez de la infraestructura actual, comparándola con las crisis de 2015 y 2017.

Mantenimiento anual: Aseguró que ahora se trabaja todo el año y no solo antes de las lluvias. Como ejemplo, citó la extracción de 40.000 metros cúbicos de sedimentos del Canal Sur.

Resistencia estructural: “Pese a los volúmenes extraordinarios de agua, esta vez no se cayó ni se rompió un solo puente y eso demuestra que se está trabajando”, destacó.

 Finalmente, Nazur lamentó la falta de inversión del Gobierno Nacional en rutas estratégicas como la 157 y la 40, las cuales presentan serias dificultades durante la temporada estival.