Según un informe de la consultora Politikón Chaco, el empleo en personas de más de 65 años en la provincia se disparó un 95,9% en la última década. Pasamos de tener 14.363 trabajadores en este rango etario en 2016 a más de 28.138 en la actualidad, una cifra que refleja una transformación forzada por la crisis de ingresos.
El dato posiciona al Gran Tucumán en la cima del ranking nacional de participación laboral de este grupo (6,5% del total de la fuerza de trabajo), solo por debajo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Sin embargo, lejos de ser una elección por vocación, el informe es tajante: la permanencia en el mercado responde a una estrategia de supervivencia económica ante la pérdida del poder adquisitivo previsional.
Radiografía del esfuerzo tucumano
El perfil del trabajador mayor de 65 años en la provincia es diverso pero marcado por la precariedad:
Cuentapropistas: El 42,4% trabaja por su cuenta para "parar la olla".
Asalariados: El 41% sigue en relación de dependencia.
Informalidad: A nivel nacional, la desprotección en este grupo trepó al 55,7%. Más de la mitad de los abuelos que trabajan lo hacen "en negro".
Ayuda familiar: Tucumán registra uno de los niveles más altos del país en adultos mayores que realizan tareas familiares sin remuneración (4,9%).
Trabajar hasta que el cuerpo aguante
Lo más impactante del informe es que el autoempleo en este rango etario no se da solo en oficinas. El rubro que lidera el ranking nacional es la construcción (12,7%), seguido por el comercio de alimentos y bebidas. Esto demuestra que muchos tucumanos deben seguir realizando tareas de alta exigencia física mucho después de haber cumplido la edad jubilatoria.
Mientras que en las ciudades patagónicas la participación de mayores en el empleo apenas roza el 1%, en el Norte Grande —y especialmente en Tucumán— la realidad obliga a extender la vida laboral. El informe concluye que este fenómeno es la prueba fehaciente de la incapacidad del sistema previsional para cubrir el costo de vida actual, empujando a miles de tucumanos a una "jubilación activa" por necesidad y no por deseo.
