La concreción de este proyecto audiovisual representa un triunfo simbólico y material para la provincia frente a un panorama nacional marcado por la falta de inversión en el sector artístico. Déborah Solórzano expresó la satisfacción del equipo al señalar que "ya hemos ganado por el solo hecho de haber concretado este proyecto en un contexto de país donde todo se desfinancia". La producción logró sostenerse gracias al esfuerzo conjunto entre el municipio y el sector empresarial local, demostrando que es posible generar contenidos competitivos fuera de Buenos Aires. Para los realizadores, el éxito radica en haber mostrado una historia propia con estándares profesionales que hoy son reconocidos por la crítica especializada del país.
El impacto de la serie se refleja en su amplia distribución, habiendo sido emitida por Canal 10 de Tucumán y Canal 9, además de integrar actualmente el catálogo de la plataforma Flow. Marcos Acevedo subrayó que las nominaciones en rubros integrales como serie, dirección, guion y actuación ratifican el rumbo tomado por la gestión cultural taficeña. "La serie muestra nuestra idiosincrasia, nuestras costumbres y paisajes, pero también nuestras problemáticas sociales y económicas", explicó Acevedo sobre el contenido de la obra. El reconocimiento integral del jurado destaca la madurez de una industria que no esquiva la realidad política ni las desigualdades sociales en su narrativa visual.
La magnitud de la producción fue inédita para la región, involucrando a más de 250 personas durante el rodaje, incluyendo técnicos y actores formados en las escuelas de cine y teatro de la UNT. Absolutamente toda la logística, desde el servicio de catering hasta el traslado del personal, fue provista por emprendedores de Tafí Viejo, dinamizando la economía local de manera directa. Solórzano resaltó que este despliegue técnico y humano permitió profesionalizar al sector mediante jornadas laborales intensas que duraron varios meses. "Es un reconocimiento para toda la actividad audiovisual y artística de Tucumán", afirmó la funcionaria, destacando el nivel de los profesionales tucumanos involucrados en la serie.
Un aspecto central de la obra fue su capacidad para generar identificación en la comunidad, mostrando espacios periféricos y paisajes emblemáticos como el Festival del Limón con una estética cuidada. Acevedo remarcó que el desafío era lograr que los propios vecinos se vieran reflejados en la pantalla sin disimulos y con belleza cinematográfica. La serie se adelantó incluso a temáticas de actualidad, como las estafas con monedas virtuales, logrando un vínculo genuino con el público a través de un guion sólido. Este enfoque identitario permite que la producción no sea percibida como algo ajeno, sino como una construcción colectiva que pone en valor la cultura propia.
Hacia el futuro, el éxito de la serie incentiva el desarrollo de nuevos proyectos, aunque los funcionarios advirtieron sobre la creciente dificultad de producir ante la crisis de los organismos de fomento. El desfinanciamiento de instituciones como el INCAA afecta directamente la sostenibilidad de estas iniciativas que, a pesar de los obstáculos, siguen demostrando su vitalidad. "No es lo mismo una serie sin aval que una que ya viene teniendo estos reconocimientos", explicaron sobre la importancia de las nominaciones para abrir mercados internacionales. Mientras tanto, se gestionan nuevos espacios de exhibición gratuita para que todos los tucumanos puedan acceder a esta obra que ya es parte del patrimonio cultural.