El pasado sábado 9 de mayo, un chofer de camión identificado como M.A.D. se presentó ante las autoridades para denunciar un millonario atraco. Según su relato, mientras circulaba, fue interceptado por sujetos armados a bordo de una camioneta. Bajo amenaza de muerte, los delincuentes lo habrían obligado a detener la marcha para sustraerle la suma de $68.000.000 en efectivo y su teléfono celular.
La caída de la mentira: "El camión nunca se detuvo"
La investigación, caratulada inicialmente como Hurto agravado de cosa mueble transportada (Art. 163 inc. 3 del CPPT), dio un giro de 180 grados gracias al trabajo tecnológico de los peritos.
Tras analizar minuciosamente las cámaras de seguridad públicas y privadas, y cruzar los datos con entrevistas testimoniales, los investigadores detectaron inconsistencias fatales en el relato del camionero:
Los registros fílmicos demostraron que, desde la última descarga de mercadería hasta el punto donde el camión finalmente se detuvo, el vehículo mantuvo una marcha constante.
En ningún momento del trayecto se observó que el rodado fuera alcanzado o interceptado por una camioneta u otro vehículo sospechoso.
“El camión no se detuvo en ningún lugar ni tampoco fue abordado por una camioneta como se había denunciado. Estamos ante un hecho conocido como auto robo”, confió una fuente policial vinculada al caso.
Allanamiento y secuestro de pruebas
Con las pruebas en mano que confirmaban la falsa denuncia, se solicitó una orden de irrupción para el domicilio del chofer. El Dr. Cristian Andrés Velázquez, Juez del Colegio de Jueces del Centro Judicial Capital, autorizó el procedimiento que se llevó a cabo este jueves con resultados positivos.
Durante el operativo en la vivienda del sospechoso, la policía logró secuestrar: Una decena de teléfonos celulares de diversas marcas y modelos. Tambien una cámara de vigilancia que será peritada para la causa.
El imputado quedó a disposición de la justicia, mientras se investiga el destino del millonario botín que el propio denunciante habría intentado ocultar tras la fachada de un asalto comando.
