Finalmente abril confirmó la desaceleración de la inflación y el fin de una racha alcista de 10 meses, aunque extendió la preocupación del Gobierno de por qué el Índice de Precios al Consumidor (IPC) no puede perforar el 2%. Especialistas analizaron el plan económico y advierten que "la principal debilidad de la desinflación sigue siendo la ausencia de reglas claras y permanentes en la política monetaria". Además, anticipan que pasará con el dato de mayo.
Romper la barrera del 2% es algo que la administración libertaria no logra concretar hace siete meses. Desde el 1,9% registrado en por el Indec en agosto de 2025, los siguientes índices fueron en ascenso: septiembre (2,1%), octubre (2,3%), noviembre (2,5%), diciembre (2,8%), enero (2,9%), febrero (2,9%) y marzo (3,4%). Abril cortó la serie, pero acrecentó las dudas e incertidumbres en la Casa Rosada y el Ministerio de Economía.
Santiago Casas, economista Jefe de EcoAnalytics, aseguró a C5N que "la desaceleración de abril se explicó principalmente por "alimentos y bebidas no alcohólicas", que aumentaron apenas 1,5% favorecidos por la estabilidad cambiaria". De todos modos, alertó, "el dato todavía está lejos de garantizar un sendero de desinflación rápido y sostenido".
"La inflación núcleo continúa en niveles elevados para una economía que busca converger hacia registros mensuales bajos y estables, mientras que los precios regulados siguen funcionando como un piso importante para el índice. En abril avanzaron 4,7% y explicaron casi la mitad de la inflación del mes, aportando 1,17 puntos porcentuales. Con ajustes pendientes en transporte y tarifas, perforar el umbral del 2% mensual de forma sostenible será un desafío", detalló Casas.
En este marco, analizó que "la principal debilidad del plan desinflacionario sigue siendo la ausencia de reglas claras y permanentes en la política monetaria. Sin un régimen que permita recomponer de manera sostenida la demanda de dinero, la desaceleración inflacionaria corre el riesgo de avanzar a un ritmo lento y de seguir expuesta a episodios de volatilidad cambiaria"
"Hoy, la desaceleración depende en gran medida del sesgo contractivo que mantienen el Banco Central y el Tesoro, más que de una recuperación de la demanda de pesos", sostuvo Casas.
Por su parte, el economista y director del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (C.E.S.O.), Andrés Asiain, sostuvo en diálogo con C5N que "el plan en términos de programa antiinflacionario viene agotado hace ya más de un año, porque la herramienta del ajuste fiscal, el dólar barato y el ancla salarial, que son como los tres pilares, están actuando porque siguen sostenidos, pero la inflación dejó de ceder".
Al momento de interiorizarse en lo motivos de por qué el IPC no logra perforar la barrera del 2%, analizó: "Es porque es una inflación más estructural que tiene que ver con impulsos sobre precios clave y después reacomodamiento de precios relativos. Cuando hablamos de precios claves básicamente tarifas, combustibles, que después los distintos sectores económicos se van reordenando cada mes digamos de acuerdo a cambio de precio relativo, empieza la puja intersectorial para reacomodar y recomponer ganancia".
"Este diagnóstico es más o menos una inflación estructural que es similar a la que tuvo la Argentina entre 2008 hasta la pandemia y que se ve que de nuevo digamos las herramientas del plan sirvieron para bajar la inflación que había acelerado pospandemia a los tres dígitos, pero no para para esta herramienta, especialmente después que la economía dejó de estar en un estado de crisis permanente", agregó Asiaín.
Después se refirió a detalles sobre el plan económico: "La efectividad de la apreciación cambiaria, del dólar barato y apertura importadora como herramienta toca un límite cuando, por un lado, porque no puede afectar el sector de servicios, solo es para los bienes transables que sigue siendo efectiva".
"Por el otro lado está la dinámica de las bandas con un dólar que si bien está barato es más inestable, para nosotros tiene cierto sesgo inflacionario porque cuando el dólar sube los precios suben, pero cuando el dólar baja los precios no bajan a la misma velocidad. Entonces, por más que el dólar esté estable con subidas y bajadas tiene un sesgo pro-inflacionario".
Qué pasará con la inflación de mayo
En relación al índice para el quinto mes del año, el economista jefe en la Fundación Libertad y Progreso, Iván Cachanosky, anticipó que "la inflación estaría retomando su tendencia a la baja. Luego del 2,6% obtenido en abril, mayo ya estaría proyectándose en torno al 2 o 2,1%".
Según analizó, "las bases para consolidar la desinflación están bastante firmes: hubo un apretón monetario de 8 meses, que tarde o temprano iba a surtir efecto y está empezando a hacerlo. Por otro lado, la demanda de pesos se está normalizando, lo que también contribuye a la estabilidad".
Además, concluyó, "las próximas semanas son amigables en términos del mercado cambiario porque estamos en época de liquidación de dólares y no hay vencimientos sustanciales de deuda en dólares hasta Julio. Si bien la cifra continúa elevada, estaría volviendo a recuperar su tendencia a la baja. Nuestros pronósticos para el 2026 rondan en torno al 26%".
Sobre este punto, Asiaín explicó a C5N que "nosotros esperamos más o menos una tendencia de una inflación entre 2,5% y 3,5% que se sostenga hacia fin de año. Pensamos que va a permanecer en esos niveles".
Desde la consultora Equilibra adelantan que, según los último relevamientos de precios, en mayo "habría un nuevo descenso en la medición mensual, aunque aún por encima del 2%". Entre las principales razones exponen "una menor suba en el rubro naftas (que explicó 0,6% de la suba de abril) y el evento Hot Sale que mostró rebajas significativas durante esta semana en ropa y otros rubros. C5N
