La irrupción de nuevas dinámicas en el orden nacional modificó el mapa de debates y generó un severo desacople entre los indicadores de la macroeconomía y la subsistencia familiar diaria. Para el parlamentario radical, existe un marcado desencanto e insatisfacción incluso dentro de los propios sectores que acompañaron al oficialismo en las urnas debido al constante encarecimiento de los insumos indispensables. "Hay una Argentina que gobierna Javier Milei y otra que vivimos los argentinos; ya no sabemos dónde más ajustar", sentenció con preocupación Romano Norri. El legislador tucumano advirtió que la leve desaceleración de precios resulta insuficiente si no viene acompañada de medidas concretas de reactivación que impulsen el empleo.
El diagnóstico institucional respecto al estado actual del principal partido de la oposición local revela una parálisis organizativa crónica que debilita el contrapeso democrático. Según el legislador, la conducción actual se encuentra bajo un proceso de intervención externa que mantiene los comités inactivos y obtura la posibilidad de debatir proyectos transformadores para la región. "El radicalismo tucumano está pésimo, está muy mal, intervenido hace más de un año; es un partido cerrado que no escucha", fustigó con dureza el dirigente. La normalización de las autoridades locales se presenta como el paso administrativo obligatorio para aglutinar a los diferentes sectores dispersos que demandan una conducción representativa.
Frente a este escenario de adormecimiento partidario, Romano Norri propone disputar los espacios de decisión con el propósito de romper con las hegemonías tradicionales de la provincia. El objetivo explicitado por los nuevos liderazgos se orienta a conducir los destinos partidarios mediante un proceso de internas transparentes que movilice nuevamente a los afiliados territoriales. "Vengo diciendo hace rato que quiero ser presidente del radicalismo porque entiendo que tenemos una deuda para generar esa alternativa", manifestó de forma directa. El recambio generacional busca sintonizar con un electorado menor de cuarenta y cinco años que se caracteriza por un comportamiento pragmático y desapegado de las viejas identidades.
En cuanto al debate sobre la transparencia institucional de los comicios provinciales, sostuvo que quedó clausurado debido a la falta de voluntad política del oficialismo para modificar las prácticas vigentes. La oposición denuncia que el sostenimiento del actual entramado reglamentario responde a una estrategia deliberada para fragmentar la representación ciudadana y conservar las ventajas estructurales de los acoples. "Eso es imposible, ya no va a haber reforma; el peronismo tucumano quiere seguir con la boleta de papel", afirmó categóricamente el legislador.
Romano Norri llamó a deponer los posicionamientos estériles y propuso debatir un plan a largo plazo que incorpore la minería, el turismo y la economía del conocimiento. "Tenemos todos los recursos, falta un gobierno que ponga play a todo esto y genere esa sinergia", concluyó con firmeza el joven parlamentario.