El conflicto armado en Medio Oriente alcanzó un nuevo y peligroso pico de violencia este miércoles. El régimen de Irán perpetró un letal ataque con drones contra el Aeropuerto Internacional de Kuwait, el cual dejó como saldo un muerto y al menos 63 heridos, además de obligar a la suspensión total de los vuelos comerciales en el emirato.
El portavoz del Ministerio de Defensa kuwaití, el general de brigada Saud Abdulaziz Al-Otaibi, calificó el bombardeo como una "agresión criminal iraní" que impactó directamente contra la Terminal Uno de pasajeros. Los escombros en llamas y las explosiones provocaron severos daños estructurales en el edificio, el cual había reabierto sus puertas recién el pasado 1 de junio.
Debido al ataque, las autoridades de la aviación civil ordenaron desviar los vuelos entrantes hacia terminales alternativas, mientras que la aerolínea de bandera Kuwait Airways suspendió de manera total sus operaciones hasta nuevo aviso.
Lesiones de extrema gravedad y despliegue médico
La emergencia médica obligó al envío inmediato de 25 ambulancias al complejo aeroportuario. El vocero del Ministerio de Salud, Abdullah al-Sanad, detalló la complejidad de la situación sanitaria:
"Se atendió a 63 heridos y se los distribuyó entre distintos hospitales. Esto incluye lesiones de extrema gravedad, tales como heridas abiertas en la cabeza, hemorragias cerebrales, amputaciones y traumatismos severos causados por las detonaciones".
Escalada regional: cruce de misiles e intervenciones de EE. UU.
El ataque contra Kuwait forma parte de una violenta secuencia de represalias que involucra a múltiples actores en la región:
Ataques previos de Irán: Horas antes, Teherán disparó dos misiles hacia Kuwait (que se desintegraron en el trayecto) y lanzó proyectiles contra Bahréin.
Defensa bahreiní: Las Fuerzas de Defensa de Bahréin y el ejército estadounidense lograron interceptar y destruir tres misiles iraníes y varios drones dirigidos contra objetivos civiles. El ejército local se declaró en estado de máxima alerta.
La versión de Teherán: La Guardia Revolucionaria iraní se adjudicó las operaciones y afirmó haber atacado el cuartel general de la Quinta Flota de la Armada de EE. UU. en Bahréin. Justificaron el hecho como una respuesta a un misil estadounidense que impactó contra la sala de máquinas de un petrolero que intentaba romper el bloqueo naval norteamericano.
Contraataque de EE. UU.: En represalia inmediata, el Comando Central estadounidense (CENTCOM) ejecutó un bombardeo contra una estación de control terrestre militar iraní ubicada en la isla de Qeshm, en el estratégico Estrecho de Ormuz.
Tregua al borde del colapso e incertidumbre petrolera
Este recrudecimiento bélico coincide con la incertidumbre global sobre la continuidad del alto el fuego en la guerra que mantiene a Irán enfrentado con Estados Unidos e Israel. Mientras agencias semioficiales de Teherán informaron que el régimen congeló los canales de comunicación con los mediadores internacionales, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que los contactos diplomáticos aún persistían.
Kuwait, un aliado estratégico clave de la Casa Blanca en el Golfo y uno de los mayores productores globales de crudo, se ha convertido en blanco frecuente de la ofensiva iraní desde que Washington y Tel Aviv iniciaron operaciones militares conjuntas en territorio persa a finales de febrero.
