En un movimiento estratégico destinado a consolidar su proyección nacional, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, llegó este jueves a Corrientes. Allí se mostró junto a su par radical, Juan Pablo Valdés, en un encuentro de fuerte peso institucional que, inevitablemente, encendió las lecturas políticas de cara al armado opositor para 2027.
Flanqueado por un ala fuerte de su gabinete, loos ministros Carlos Bianco (Gobierno), Javier Rodríguez (Desarrollo Agrario), Javier Alonso (Seguridad) y Andrés Larroque (Desarrollo de la Comunidad), Kicillof gambeteó la pregunta directa sobre una postulación presidencial: ”Falta mucho", respondió entre risas a la prensa local.
El desembarco en el litoral se produjo apenas 24 horas después de que el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, lanzara una dura chicana al asegurar que “aunque haya una invasión extraterrestre, Kicillof nunca va a ser Presidente”. En La Plata leyeron el ataque como una validación: para el entorno del gobernador, la obsesión del oficialismo demuestra que es "el único" rival de peso para competir contra Javier Milei.
Federalismo de gestión: los detalles del acuerdo
La actividad oficial combinó la rosca política y la agenda productiva. Antes de la cumbre principal, Kicillof fue recibido por el intendente peronista de Empedrado, Rubén Fernando Etcheverría, y mantuvo un encuentro con dirigentes sindicales.
Finalmente, se reunió con Valdés para rubricar convenios enfocados en el desarrollo agropecuario y el intercambio de productos locales. La sintonía entre Buenos Aires y Corrientes viene gestándose desde que la gestión bonaerense envió asistencia clave durante las emergencias por incendios forestales en la provincia litoraleña.
“Con la firma de estos acuerdos venimos a poner en valor el federalismo. Con Corrientes compartimos problemas y dificultades, pero también la solidaridad y la voluntad de utilizar todas nuestras capacidades para cooperar y salir adelante”, destacó Kicillof tras el encuentro.
Por su parte, el mandatario correntino, quien aclaró que se trata de un marco institucional y no de una alianza política formal, coincidió en la necesidad de tender puentes: “Los gobernadores tenemos que dialogar y trabajar más en conjunto para fortalecer el federalismo. Este es un paso muy importante”.
La estrategia del "muro" y el mapa federal de Kicillof
El formato elegido por Kicillof, cruzar las fronteras de Buenos Aires mediante la ayuda mutua y convenios específicos, emula la construcción territorial que en su momento intentaron otros presidenciables. Este despliegue ocurre en un contexto de máxima polarización, donde la oposición porteña endureció su discurso. Recientemente, el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, ensayó una dura metáfora contra el bonaerense: “Vamos a hacer un muro contra la barbarie y el desgobierno de Kicillof”.
Sin embargo, el mandatario provincial opta por profundizar su estrategia en el interior. Con la parada de hoy en Corrientes, Kicillof suma un nuevo casillero a una lista de gobernadores de distintos signos políticos con los que ha tejido lazos recientes:
Gobernador Provincia Tipo de Cooperación / Encuentro
Maximiliano Pullaro (UCR) Santa Fe Préstamo de patrulleros para el operativo en Rosario.
Ignacio Torres (PRO) Chubut Envío y préstamo de ambulancias bonaerenses.
Alberto Weretilneck (JSRN) Río Negro Reunión de gestión y agenda común.
Gustavo Melella y Ricardo Quintela (PJ) Tierra del Fuego Encuentro político y de gestión en el sur.
Juan Pablo Valdés (UCR) Corrientes Convenios de desarrollo e intercambio agropecuario.
Bajo la órbita de la gestión y la "mutua colaboración", Kicillof sigue sumando kilómetros y fotos multipartidarias, instalándose como el articulador de un entramado federal que busca ser la contraacara del proyecto de la Casa Rosada. Su próxima parada hacia el 2027 aún es una incógnita, pero el armado ya está en marcha.
