Miguel “Piki” Orellana, condenado a prisión perpetua por el brutal secuestro y asesinato de Adrián Mansilla ocurrido en 2003, continuará alojado en el penal de Villa Urquiza. Así lo determinó la Justicia provincial al rechazar el pedido de libertad condicional interpuesto por sus abogados defensores. Sin embargo, el fallo incluyó un fuerte giro hacia su flexibilización carcelaria al otorgarle un régimen de salidas laborales externas y duplicar el tiempo de sus salidas transitorias.
La resolución fue dictada por la magistrada de Ejecución, Dra. Ana Cecilia Escobar, quien no hizo lugar al planteo de los letrados Víctor Padilla y Leopoldo Campos, pero convalidó una sustancial ampliación de las medidas de reinserción social que el interno ya venía gozando.
Rasgos narcisistas y "justicia por mano propia"
Durante la audiencia formal, la defensa de Orellana argumentó que su cliente ya superó los 22 años de encierro efectivo, cumpliendo con creces el tiempo mínimo de detención exigido por la legislación penal aplicable al momento de su sentencia (dictada en agosto de 2008). Asimismo, los defensores ponderaron que el recluso venía cumpliendo de forma impecable con sus cuatro salidas transitorias mensuales de seis horas, y que ya contaba con un domicilio fijo y una oferta laboral en Famaillá.
Sin embargo, el Ministerio Público Fiscal, representado por el auxiliar fiscal Gonzalo García, se opuso tajantemente a la liberación. El funcionario expuso las conclusiones de los informes del gabinete interdisciplinario del penal, los cuales encendieron luces de alerta:
Falta de asunción: Los especialistas determinaron que Orellana aún no dimensiona ni reconoce plenamente la gravedad del crimen cometido.
Perfil psicológico: Los exámenes detectaron marcados rasgos narcisistas.
Justificación: El condenado mantiene una persistente lógica de justificación de su conducta bajo la premisa de la "justicia por mano propia", por lo que recomendaron la continuidad de un tratamiento psicológico estricto dentro del penal.
A la postura de la fiscalía se sumó el desgarrador testimonio de Marta Pérez, madre de Adrián Mansilla. La mujer exigió que el asesino de su hijo continúe tras las rejas y denunció ante la jueza haber sufrido un amedrentamiento días antes de la audiencia, cuando dos hombres en moto la cruzaron en la calle y le "sugirieron" que no se presentara en los tribunales.
Los nuevos beneficios: de lunes a sábado fuera de la celda
A pesar de denegar la libertad condicional, la jueza Escobar consideró oportuno profundizar de manera paulatina el programa de reinserción del interno, fijando un nuevo esquema de semilibertad:
Salidas transitorias: Se dispuso la duplicación del beneficio vigente, pasando de seis a doce horas de duración.
Régimen laboral (Lunes a Viernes): Una vez cumplimentados los pasos administrativos de la propuesta de trabajo, Orellana podrá salir de Villa Urquiza por un máximo de 12 horas diarias para cumplir tareas comerciales en la ciudad de Famaillá, debiendo regresar a la Capital cada noche para pernoctar.
Fines de semana: Los días sábados se le autorizó el uso de las horas de salida para compartir exclusivamente con su entorno familiar.
Los abogados defensores ya adelantaron que impugnarán el rechazo a la libertad condicional ante las instancias superiores de la Justicia tucumana, por lo que la polémica en torno a una de las causas más resonantes de la historia criminal de la provincia sumará nuevos capítulos en los próximos meses.
