Un adolescente de 16 años quedó bajo régimen de disposición provisoria tras ser imputado como coautor de un violento ataque con armas de fuego ocurrido el pasado fin de semana en esta ciudad. Las cámaras de seguridad de la zona resultaron una pieza clave para reconstruir la agresividad del suceso, calificado por los investigadores como un claro intento de asesinato.
Este miércoles 3 de junio se llevó a cabo la audiencia de control de la aprehensión, formalización de la investigación y pedido de medidas de coerción. El caso es llevado adelante por la Unidad Fiscal Criminal II, conducida por el fiscal Ernesto Salas López, quien en esta oportunidad estuvo representado por el auxiliar de fiscal Exequiel Filmann.
Tras convalidarse la legalidad de la detención del menor, la Fiscalía formuló los cargos y solicitó la medida coercitiva por el término de dos meses, requerimiento que fue otorgado en su totalidad por el juez interviniente. En consecuencia, se dispuso el traslado del adolescente al Instituto Cura Brochero, emplazado en el Penal de Benjamín Paz.
“Se trata de un hecho grave, sumamente violento, con el empleo de armas, aumentando su poder intimidatorio, disparos en la vía pública, en una zona poblada, con alto tránsito vehicular y a plena luz del día”, argumentó el representante del Ministerio Fiscal durante la audiencia.
Una emboscada a plena luz del día
El episodio bajo investigación penal ocurrió el pasado 30 de mayo a las 14:00 horas. Según la teoría del caso presentada por el Ministerio Fiscal, las víctimas caminaban por la vereda de la calle Camino del Carmen en sentido hacia la Ruta Provincial 306, cuando fueron repentinamente interceptadas.
El ataque se ejecutó bajo una modalidad coordinada: El imputado se desplazaba como acompañante en una motocicleta Honda Biz 125 cc, la cual era conducida por otro cómplice que aún no ha sido precisado.
El conductor aminoró la marcha a muy corta distancia de los peatones para facilitarle la tarea al menor de 16 años, quien extrajo un arma de fuego de entre sus ropas. Con el grito de “Los voy a cagar matando”, el adolescente gatilló al menos cuatro veces en dirección a las víctimas.
Las personas atacadas lograron salvar sus vidas milagrosamente al arrojarse al suelo de inmediato y buscar cobertura detrás de un poste de servicios públicos, lo que evitó que fueran alcanzadas por los proyectiles. Tras el fallido intento de homicidio, los agresores aceleraron el rodado y escaparon rápidamente de la escena.
