Fassetta, quien hasta el momento del arresto figuraba como testigo en la causa, será imputado por el delito de encubrimiento agravado.
De los canales de televisión a la celda
La detención causó un fuerte impacto porque, horas antes de ser capturado, Fassetta había brindado múltiples entrevistas televisivas. En los canales de comunicación locales —donde aparecía encapuchado y de espaldas a la cámara— el ahora detenido se mostraba compungido y aseguraba ser amigo tanto de Claudio Barrelier como de Melisa Heredia, la madre de la víctima. Incluso llegó a afirmar ante los medios que había participado activamente en los rastrillajes de búsqueda junto a la familia de Agostina.
En sus relatos mediáticos, detalló cómo la madre de la menor se dio cuenta de quién era el captor:
“Ella lo asoció automáticamente y me dice: ‘Es Claudio, es Claudio’”, recordó Fassetta, al describir el momento en que la mujer escuchó el testimonio de un remisero que ubicaba a la adolescente junto al principal sospechoso.
Contradicciones y detalles de la convivencia
Fassetta residía en la vivienda de la calle Juan del Campillo 878 desde hacía 20 días por un "problema familiar". En sus declaraciones a la prensa, aportó datos sobre lo que ocurrió el fin de semana del crimen, los cuales ahora son analizados bajo lupa por la Justicia:
El cambio de sábanas: Aseguró que se ausentó la noche de la desaparición y que al regresar, el domingo 24 a las 12 del mediodía, notó algo raro: “Habían cambiado mi acolchado”, señaló, aunque dijo no haber sospechado en ese momento.
Consumo de estupefacientes: Confirmó que en la vivienda se consumían drogas de manera habitual.
Defensa del femicida: Intentó limpiar la imagen de Barrelier manifestando que "no era un tipo agresivo". Además, justificó los antecedentes penales de su amigo (una causa de 2025 por privación ilegítima de la libertad) asegurando que el propio imputado le había dicho que fue víctima de "una cama" (una denuncia falsa).
El reclamo de la familia y el secreto de sumario
El arresto de Fassetta representa un respaldo a las sospechas de los familiares de Agostina, quienes desde el primer día sostenían firmemente que Claudio Barrelier no había actuado solo o que, por lo menos, contaba con la complicidad de terceras personas que sabían perfectamente lo que había ocurrido dentro de la vivienda.
Por disposición de la fiscalía, la causa permanecerá bajo estricto secreto de sumario por diez días, período en el cual se acelerarán las pericias técnicas, los análisis de laboratorios y la recepción de nuevos testimonios para determinar el grado de participación exacta de Fassetta en el trágico hecho.
