11.06.26
Jueves | 00:41

"Tucumanazo" en primera persona: presentaron un libro que reivindica la lucha obrero-estudiantil

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El dirigente y exobrero azucarero José “Macho” Luna lanzó su obra literaria sobre las históricas jornadas de protesta de 1970. El texto reivindica la unidad obrero-estudiantil frente al olvido de los relatos oficiales.
El referente político y exobrero del clausurado ingenio Nueva Baviera, José “Macho” Luna, presentó formalmente su nuevo libro historiográfico titulado "Tucumanazo". La obra recopila sus vivencias personales como militante y sobreviviente de los sucesivas dictaduras militares que ensangrentaron y desarticularon las estructuras productivas de la provincia de Tucumán. El autor rescata del olvido deliberado la gesta colectiva de noviembre de 1970 como una experiencia ejemplar de articulación social masiva frente a las imposiciones económicas colonizadoras del poder de turno. Para definir la magnitud del acontecimiento dentro de la memoria regional, el activista sentenció: “Pudimos organizar el movimiento estudiantil con junto a los trabajadores en lo que es la mayor rebelión civil del siglo pasado”.

Las históricas jornadas de protesta popular lograron la parálisis absoluta de las actividades comerciales y productivas locales mediante huelgas generales prolongadas y el control territorial del casco urbano céntrico. Luna describe el rol fundamental de la comunidad, las madres de familia y los obreros desplazados de los cañaverales para sostener la logística alimentaria de las barricadas estudiantiles sin financiamiento externo. La unidad programática de las diversas fuerzas ideológicas posibilitó la conquista de demandas presupuestarias y la liberación de centenares de militantes encarcelados por las fuerzas de ocupación. “La ciudad fue tomada por una rebelión social donde participó la población masivamente y fue una victoria popular muy importante”, recordó.

El texto cuestiona con severidad el tratamiento selectivo de las corporaciones de comunicación hegemónicas, las cuales omiten sistemáticamente difundir las victorias y las capacidades de organización autónoma demostradas por los sectores populares. Según el escritor, recuperar las metodologías asamblearias y el compromiso de figuras de la talla de Agustín Tosco resulta indispensable para contrarrestar el individualismo de la política actual. Comparando la solidaridad generacional del pasado con las actuales disputas salariales sectoriales desarticuladas, el dirigente universitario analizó: “El sistema logró infiltrar en la cabeza de la política que es una especie de marketing y la fragmentación que hay es un triunfo del enemigo”.

Finalmente, la obra expone un paralelismo histórico entre el plan de transformación económica ensayado por la dictadura de Onganía en 1966 y el rumbo privatizador de la actual administración nacional. El autor señala que el desmantelamiento de los ingenios azucareros generó un genocidio social que forzó el éxodo masivo de miles de familias tucumanas hacia los cordones de miseria de las grandes metrópolis. Luna concluyó convocando a debatir la entrega de los recursos estratégicos regionales y la necesidad de concientización popular, advirtiendo que “conociéndose la historia, es el mejor remedio para que cuando vengan personas a inventar soluciones ya sea una receta conocida”.