Durante su extensa gestión al frente de la Confederación Argentina de Básquetbol (CABB) entre 1992 y 2008, fue uno de los principales artífices institucionales en la conformación de la Generación Dorada, etapa que coronó el subcampeonato mundial en Indianápolis 2002 y la histórica medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
En 2014, Horacio Muratore alcanzó un hito inédito para el deporte argentino al ser nombrado presidente de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA), cargo que ejerció hasta 2019 antes de ser designado presidente honorario vitalicio de la entidad.
Nacido en Tucumán, Muratore comenzó su camino dirigencial en Tucumán BB, el club de su vida, donde dio los primeros pasos siguiendo el legado de su padre. Con el paso de los años presidió la Federación Tucumana de Básquet, la Confederación Argentina de Básquet (CABB) y alcanzó la presidencia de la FIBA, convirtiéndose en el primer argentino en ocupar el cargo más alto del básquet mundial.
Durante su gestión impulsó profundas transformaciones en el deporte, entre ellas nuevos sistemas de clasificación para los Mundiales y los Juegos Olímpicos y el fortalecimiento del básquet 3x3.
Su etapa al frente de la CABB coincidió con el nacimiento y la consolidación de la histórica "Generación Dorada", que obtuvo la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y marcó una era para el deporte argentino, con Manu Ginóbili, Andrés Nocioni y Luis Scola, entre otros.
Muratore siempre destacó que aquel éxito fue el resultado de un trabajo sostenido y de una planificación a largo plazo.
En diciembre de 2024, al recibir una mención honorífica por su trayectoria durante la Fiesta del Deporte de LA GACETA, resumió la filosofía que marcó toda su carrera con una frase que hoy adquiere un significado especial: "Siempre cumplí con lo que dije que iba a hacer. No hay otro secreto".
Con su partida, el deporte pierde a un dirigente que trascendió fronteras sin olvidar nunca sus raíces tucumanas. Su legado permanecerá ligado para siempre al crecimiento del básquet argentino y al reconocimiento internacional que alcanzó gracias a décadas de trabajo silencioso.
