Al cumplirse un año de la detención de Cristina Fernández de Kirchner, su hijo y referente de La Cámpora, Máximo Kirchner, rompió el silencio en una extensa entrevista con C5N. Durante el reportaje, el dirigente denunció las condiciones de detención de la expresidenta, lanzó una dura advertencia al Gobierno de Javier Milei y apuntó contra el juez de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, por la colocación de la tobillera electrónica.
“Ella misma expresó en algún momento que se puede morir presa”, reveló Máximo Kirchner al describir el régimen de prisión domiciliaria que cumple la exmandataria, detallando que solo se le permiten cuatro horas de visitas semanales.
En este sentido, el legislador calificó la medida como un "abuso de poder" y un intento de humillación por parte de Rosatti. En la misma línea, advirtió al Ejecutivo nacional sobre el clima social y las recientes protestas callejeras originadas tras la negativa oficial de realizar el velatorio del músico Indio Solari en el Congreso de la Nación: “Hay gente que está jugando con cosas que no tienen repuesto y que no imaginan después la magnitud de las respuestas populares”.
Candidatura de Cristina y un mensaje a la interna peronista
A pesar de la situación judicial de su madre, Máximo Kirchner ratificó que el espacio "dejará la piel y la vida" para que pueda competir en los próximos comicios, argumentando que lidera las encuestas y que es la opción que demanda gran parte del electorado.
Asimismo, envió un sugestivo mensaje hacia el interior del peronismo, interpretado como un tiro por elevación contra el gobernador Axel Kicillof y su postulación presidencial: “Hay un montón de argentinos y argentinas que quieren votarla, que no quieren votar otra cosa. No quieren votar candidatos por default”.
Duras críticas a la gestión económica: "Están rompiendo al país en pedazos"
El referente de La Cámpora trazó un sombrío panorama sobre la realidad social y económica del país a un año del cambio de gestión, señalando el impacto del pluriempleo, el encarecimiento de los servicios públicos, la crisis en la salud pública y la quita de medicamentos a jubilados.
Kirchner apuntó directamente contra el dogma oficial del superávit financiero: “¿De qué te sirve el equilibrio fiscal si tu país se está rompiendo en pedazos? Están rompiendo en pedazos a las familias. Tiene que haber justicia fiscal para que haya equilibrio social”, sentenció.
Por último, cuestionó con dureza los incentivos a las grandes inversiones y los regímenes mineros y petroleros (en referencia al RIGI):
Desigualdad impositiva: Aseguró que en Argentina "el que más tiene paga menos que el que menos tiene".
Contradicciones con China: Criticó la llegada de contingentes de trabajadores de origen chino a proyectos en San Juan, ironizando sobre el giro discursivo del presidente Milei respecto a las relaciones con el país asiático.
Impunidad: Contrastó la situación judicial de su madre con la de otros dirigentes, señalando a Mauricio Macri como "uno de los casos más llamativos y un símbolo de la impunidad real en la Argentina".
