El acusado, de profesión carnicero, aceptó la pena de diez años de prisión de cumplimiento efectivo tras reconocer haber asesinado a su hermano, Juan Alberto Rodríguez, de 62 años. El hecho fue calificado legalmente como homicidio simple en calidad de autor.
El sangriento episodio ocurrió la noche del 17 de diciembre de 2025, alrededor de las 23:40 horas, en el interior de una vivienda ubicada en la calle Juan B. Terán 152, en la localidad de Banda del Río Salí.
Según la reconstrucción del caso, ambos hermanos se encontraban en el comedor del domicilio compartiendo una cena. En ese contexto, se inició una fuerte discusión por motivos de convivencia cotidiana, específicamente sobre quién debía lavar los platos y quién había preparado la comida.
A medida que el conflicto escalaba, la víctima, quien presentaba un estado de alcoholemia elevado, comenzó a reclamar que él también era dueño de la propiedad.
Fue en ese instante que Julio César se dirigió hacia el local de carnicería que funciona al frente del inmueble, tomó un cuchillo tipo carnicero desgastado y, con la clara intención de causarle la muerte, atacó ferozmente a su hermano.
El informe médico legal y la autopsia revelaron que la víctima recibió un total de 26 puñaladas distribuidas en zonas vitales como ambos laterales del cuello, la región posterior cervical, el tórax, el glúteo izquierdo y el muslo derecho.
El deceso se produjo de manera inmediata en el suelo del comedor a causa de un shock hemorrágico masivo por traumatismos abiertos cervicales y torácicos, comprometiendo severamente el corazón y la arteria carótida.
Un hijo de la víctima y sobrino del agresor, que se encontraba residiendo en la planta alta de la propiedad, presenció el inicio de la agresión. Tras intentar inútilmente detener a su tío arrojándole un bidón con jabón líquido y verse imposibilitado de escapar por la puerta principal cerrada, el joven se encerró en su habitación bajo un estado de shock.
Desde una ventana comenzó a gritar solicitando desesperadamente ayuda a los vecinos y llamando al sistema de emergencias.
Minutos después del ataque, efectivos de la División Patrulla Motorizada y de la Comisaría de Banda del Río Salí arribaron al lugar.
Fue el propio homicida quien les abrió la puerta, encontrándose en un evidente estado de shock y rompiendo en llanto. Ante los primeros uniformados, Rodríguez confesó espontáneamente el crimen a viva voz diciendo: "estaba harto de su hermano, el cual era una persona alcohólica, en un momento de bronca tomé un cuchillo y le di varias puñaladas".
Seguidamente, manifestó que sabía que iría preso pero que "se iba a terminar con esto".
A la confesión del imputado se sumaron pruebas científicas categóricas producidas por el Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF): Estudio Genético de ADN, análisis de daños, y pericia psiquiátrica.
Condena firme
Ante el peso de los elementos probatorios acumulados por la fiscalía conducida por el fiscal Pedro León Gallo junto al auxiliar de fiscal Lucas Maggio, y contando con el consentimiento expreso del hijo de la víctima, la defensa oficial aceptó los términos del convenio.
El imputado ratificó el acuerdo reconociendo su culpabilidad en el asesinato de su hermano. De este modo, Rodríguez fue condenado a la pena de diez años de prisión de cumplimiento efectivo y al pago de las costas procesales./MPF
