La Fiscalía sostiene que actuó inicialmente en defensa de un tercero, pero que luego se excedió en su accionar. El 4 de marzo del año pasado, durante un intento de robo contra el sacerdote Pepe Abuín, en inmediaciones del parque Guillermina, un guardiacárcel que intervino en la situación efectuó disparos que provocaron la muerte de Nelson Lautaro Pérez (20) y heridas a un adolescente de 15 años (actualmente tiene 17).
Por este hecho, este martes comenzó el juicio oral contra Lucas Eduardo Gaitán Soraire (31). La causa está a cargo de la Unidad Fiscal de Homicidios II, conducida por Carlos Sale.
Al acusado se le atribuye ser presunto autor del delito de homicidio simple agravado por el empleo de arma de fuego, en concurso ideal con homicidio simple agravado por el empleo de arma de fuego en grado de tentativa, en ambos casos cometido con exceso en la legítima defensa.
El Ministerio Público Fiscal (MPF) adelantó que pretende una pena de cuatro años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo.
Por su parte, las querellas consideran que corresponde atribuirle el delito de homicidio agravado por abuso de cargo y solicitaron una pena de prisión perpetua. En tanto, la defensa sostiene que existió legítima defensa y pidió la absolución del acusado.
En representación del MPF, el alegato de apertura estuvo a cargo del auxiliar de fiscal Alejandro Andole, quien destacó que se trató de una investigación “extensa y compleja”, con la participación de una gran cantidad de testigos y peritos.
La postura del Ministerio Fiscal
“Nuestra teoría del caso es que esto se inició con el imputado intentando defender al padre Abuín, pero en esa circunstancia se excedió con su accionar, ocasionando las heridas referidas y el fallecimiento. La ley penal nos otorga a los ciudadanos el derecho de defender a un tercero cuando está siendo víctima de una agresión ilegítima. Sin embargo, esa misma ley nos impone un límite claro: la defensa no puede transformarse en venganza ni en ejecución”, manifestó el representante del MPF.
A su vez, el investigador afirmó que durante el juicio la Fiscalía demostrará que Gaitán Soraire intervino inicialmente de manera correcta para frustrar el robo, pero que segundos después habría excedido los límites de esa actuación al efectuar disparos contra dos personas.
“No inicia como un hecho netamente doloso con intenciones de matar a dos personas, sino que comienza con un accionar justificado y después se excede”, explicó Andole.
Durante la primera jornada del debate sólo prestó declaración el acusado. Los días siguientes continuarán los testigos presenciales, peritos que se referirán a la intervención del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) en el lugar de los hechos y personal policial que participó del procedimiento.
La acusación
El 4 de marzo de 2025, aproximadamente a las 06:55 horas, Benjamín García Giménez (conductor), Pérez y un menor de edad circulaban a bordo de motocicleta Motomel Blitz por San Martín al 3900 (capital) y al cruzar a la bocacalle de Félix de Olazábal interceptaron al sacerdote Pepe Abuín, derribándolo de su bicicleta para robársela.
En ese instante, el agente penitenciario Gaitán Soraire, quien estaba en las inmediaciones (en un domicilio ubicado en San Martín al 3800) advirtió el ilícito, abordó su moto Honda CV 190R y portando un arma de fuego marca Bersa Thunder Pro 9mm, sin la debida autorización legal y sin estar en servicio activo, dio la voz de “¡alto policía!”.
Ante la presencia de Gaitán Soraire, los tres sujetos desistieron del robo, arrojaron la bicicleta y se dieron a la fuga en el motovehículo por calle San Martín hacia el oeste.
El imputado inició una persecución y, al llegar a la esquina de San Martín y Félix de Olazábal, excediendo la necesidad racional del medio empleado para impedir la fuga, efectuó disparos contra los masculinos que se retiraban.
Como consecuencia de esos disparos, el menor recibió un impacto en la región dorsal izquierda mientras se encontraba de espalda a la línea de tiro, que le produjo una herida sin riesgo vital.
Por su parte, Pérez recibió un impacto que ingresó por el hemitórax derecho y salió por el izquierdo, provocándole un shock hipovolémico que causó su muerte minutos después tras caer de la moto en calle Rufino Cossio primera cuadra./MPF
