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“Miguelón” Figueroa fue condenado a 30 años de cárcel por un doble homicidio en Villa 9 de Julio

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Este viernes concluyó el juicio de cesura en su contra en el que se fijó el monto de la pena. El año pasado ya había recibido la sentencia de ocho años por amenazar al Gobernador de la provincia y a fiscales.

“Señora Jueza, en estas jornadas quedó demostrado que el daño causado por el hecho cometido por Miguel Eduardo Figueroa no se agotó el día 18 de diciembre de 2020. Este Ministerio Fiscal solicita que se imponga la pena de treinta y tres años y cuatro meses de prisión de cumplimiento efectivo, por resultar coautor penalmente responsable del delito de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego, en perjuicio de Héctor Gabriel Amaya y Leonardo Jesús Sepúlveda, en concurso ideal con homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, en perjuicio de Maximiliano Daniel Lindón, Franco Javier Galván y el menor G.G”, indicó en su alegato de clausura, Ignacio Martucci, en representación de la titular de la Unidad de Robos y Hurtos II, Susana Cordisco.

A raíz de las amenazas a fiscales, las Unidades Especializadas en Homicidios se habían excusado por lo que la fiscal regional, Mónica García, decidió que fuera esta UFI la encargada de llevar a cabo el proceso.

“En 2024 fue condenado a prisión perpetua, en primera instancia. Después en una segunda instancia (de apelación) el tribunal cambia la calificación al considerarlo culpable, no por el delito de homicidio premeditado por el concurso de dos o más personas sino por el delito de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego. Entonces, la pena perpetua ya no era procedente y era necesario cuantificar la condena”, explicaron desde la Fiscalía.

Juicio de la pena

“El hecho ocurrió a plena luz del día, a las 14:30 horas, en una esquina de barrio, en la vía pública, donde se encontraban reunidas cinco personas quienes estaban desprevenidas. No se hallaban en condiciones reales de anticipar el ataque ni de defenderse. Estaban reunidas en la vereda cuando fueron sorprendidas por una balacera, con un menor presente, con 41 disparos que no distinguieron entre adultos y niños. Héctor Amaya y Leonardo Sepúlveda fallecieron como consecuencia de los disparos recibidos. Pero, además, el daño no se agotó en estas dos víctimas fatales. También fueron víctimas directas Maximiliano Lindón, Franco Galván y el menor G.G (hoy de 17 años), quienes resultaron heridos por los disparos de arma de fuego efectuados por Figueroa, y sobrevivieron por circunstancias ajenas a la voluntad de los agresores”, describió Martucci quien estuvo secundado por la instructora Lourdes Correa.

Tras un cuarto intermedio, la jueza Cynthia Lorena Rocha resolvió condenarlo a 30 años. “Las demás cuestiones se explicarán en la sentencia por escrito”, manifestó la magistrada quien tituló al proceso como “El juicio de la pena”.

La teoría del caso

“El 18 de diciembre de 2020, a las 14:30 horas, a plena luz del día, en la intersección de Blas Parera al 500 y pasaje Vicente López, había cinco personas reunidas en una esquina del barrio: Maximiliano Lindón, Franco Galván, Héctor Gabriel Amaya, Leonardo Jesús Sepúlveda, y un niño en aquel momento de 11 años. En ese momento apareció un auto oscuro con vidrios polarizados, conducido por Figueroa. El vehículo frenó a metros del grupo. Figueroa descendió. También lo hicieron al menos dos personas más. Todos armados. Y sin mediar palabra, sin advertencia, sin posibilidad de escape, abrieron fuego. Cuarenta y un disparos".

"En una esquina de barrio. A las dos de la tarde. Con un niño presente. El resultado: Héctor Gabriel Amaya murió. Leonardo Jesús Sepúlveda murió. Franco Galván fue herido. Maximiliano Lindón fue herido. Y el niño G.G., también fue herido. Dos muertos. Tres heridos. Cinco víctimas en total”, relató el Auxiliar de Fiscal./MPF