El presidente Javier Milei decidió esta mañana separar dos funciones que Manuel Adorni había retenido, tras su ascenso a fines del año pasado. Seguirá como jefe de Gabinete, con todo el peso político que eso implica en un momento complejo por las investigaciones judiciales sobre su patrimonio. Pero dejará de ser la voz oficial del Ejecutivo. Ese rol pasará a manos de Adrián Ravier, economista de formación austriaca, docente universitario, investigador, ex director académico de la Fundación Faro y figura de la red liberal histórica que acompaña al líder libertario desde antes de que entrara en la política.
El movimiento -decidido de manera personal y sin intervenciones ajenas- implica, en los hechos, un achicamiento concreto de las atribuciones de Adorni. Hasta hoy controlaba la agenda de comunicación del Gobierno en dos dimensiones simultáneas: la institucional, desde la Jefatura de Gabinete, y la pública, como cara visible ante los medios.
Con la llegada de Ravier, esa segunda dimensión le es recortada. El nuevo esquema distribuye funciones que antes estaban concentradas en una sola figura. La situación que rodeaba a Adorni había generado un problema de fondo para la comunicación oficial.
El jefe de Gabinete era, al mismo tiempo, el funcionario más expuesto públicamente y complicado judicialmente. Esa combinación produjo un efecto de inevitable inmovilismo: cada vez que Adorni salía a explicar al Gobierno o al Presidente, la conversación inevitablemente derivaba hacia sus propias investigaciones.
La agenda que el Ejecutivo quería instalar quedaba desplazada por la que los medios y la oposición imponían. Separar las funciones es la respuesta que encontró Milei para sacar a la comunicación oficial de ese atolladero: Adorni sigue conduciendo la Jefatura de Gabinete, pero ya no será el que deba pararse frente a las cámaras a defender a un Gobierno mientras su propio nombre genera preguntas que nadie en el Ejecutivo quiere responder.
Javier Lanari, designado secretario de Comunicación y Prensa en diciembre de 2025 bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete, continúa en su cargo.
El contraste entre Adorni y Ravier no podría ser más marcado, y esa parece ser la idea de fondo.
Adorni construyó su perfil sobre la confrontación, los cruces abiertos con la oposición y los periodistas y una gestualidad televisiva que, en sus mejores momentos, funcionó como escudo comunicacional del Presidente.
Ravier es, según describen quienes lo conocen de cerca, un hombre que no va al choque, no confronta y tiene formas conciliadoras. En los ámbitos donde se desempeñó hasta ahora, era otro quien ponía la cara ante los medios, precisamente porque él no tenía ni la experiencia ni la vocación para hacerlo. Su terreno era el aula, los papers y los libros.
Hasta que fue elegido por el propio presidente para encabezar la boleta de La Libertad Avanza en La Pampa, en las elecciones de octubre pasado.
El académico y su vínculo con Milei
Adrián Osvaldo Ravier nació en Buenos Aires en 1978 y vive en La Pampa desde hace dieciséis años. Se doctoró en Economía Aplicada en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid en 2009, bajo la dirección de Jesús Huerta de Soto, el economista español que es uno de los referentes globales de la Escuela Austriaca. Hizo su maestría en ESEADE y se licenció en la UBA. Dio clases en UCEMA, ESEADE, UBA, USAL, UCA y la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala, una de las instituciones más influyentes del liberalismo latinoamericano. Fue premiado por el Ludwig von Mises Institute, el Institute for Humane Studies y la Mont Pelerin Society.
Su perfil ideológico es el del liberalismo clásico más ortodoxo, sin matices ni concesiones. Antes de ingresar a la política agonal, fue director académico de la Fundación Faro, la institución que dirige Agustín Laje y que se consolidó como uno de los principales centros de formación y difusión del pensamiento liberal en Argentina. Allí compartió espacio con Laje y con Axel Kaiser, subdirector académico, y condujo la propuesta educativa de la fundación en materia de economía, políticas públicas y filosofía política. Cuando Milei lo eligió para encabezar la lista de diputados nacionales de La Libertad Avanza por La Pampa, Ravier dejó ese cargo para evitar que su candidatura contaminara a la institución, según pudo saber Infobae.
El flamante vocero renunciará a su banca de diputado y en su lugar asumirá Marcelo Matzkin, un dirigente del riñón de Patricia Bullrich, la presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, que venía señalando la necesidad de recuperar la iniciativa y la comunicación del gobierno, atenazada por la situación de Adorni./infobae.com
