01.07.26
Miércoles | 23:38

El peronismo busca consolidar la unidad para hacer pie en Yerba Buena: "Divididos no podemos ganar"

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El exintendente de Yerba Buena, Daniel Toledo, rompió un largo silencio mediático y confirmó su regreso a la militancia activa en el municipio.

Tras casi una década alejado de los primeros planos por motivos personales y por el escenario de dispersión de su partido, el referente peronista aseguró que, bajo la conducción del gobernador Osvaldo Jaldo, el justicialismo local selló una mesa de unidad con vistas a los próximos comicios de mayo.

Toledo explicó que su alejamiento de la escena política combinó un duro golpe familiar con el rechazo a las constantes fracturas internas que debilitaron al peronismo en la "Ciudad Jardín". "Tuvimos un impás de 9 años. Falleció mi señora, me tuve que dedicar a mis hijos y también tenía pocas ganas de participar porque el peronismo en Yerba Buena salía muy dividido. Hoy estamos convencidos de que tenemos que aportar para recuperar el municipio", argumentó.

El dirigente remarcó que las últimas tres derrotas electorales en el municipio fueron consecuencia directa de esa fragmentación: "Tiene la culpa el candidato que acepta salir dividido, pero también los dirigentes que acompañan esa división".

Respecto a los plazos para definir al candidato que competirá contra la actual gestión, estimó que el nombre propio estará consensuado entre octubre y noviembre de este año.

En el plano de la política provincial, Toledo se mostró categórico en su respaldo a la reelección del actual mandatario provincial, desmarcando su posición de la del exgobernador Juan Manzur. El exintendente destacó que, a pesar de convivir con un signo político diferente a nivel nacional, Tucumán logró avanzar. "Queremos que repita la gobernación para que culmine las ideas que ya puso en práctica", señaló.

Sobre Manzur, aunque lo definió como una "muy buena persona" y vecino de Yerba Buena, aclaró que políticamente hoy no camina a la par de él. "Creo que no debería confrontar para buscar una gobernación porque eso perjudicaría al peronismo", advirtió.

Al analizar el contexto político y económico del país, Toledo defendió la gestión de los gobernadores que deben negociar con la Casa Rosada y apuntó contra el presidente Javier Milei, a quien acusó de implementar un sistema de "apriete y extorsión" inédito.

Finalmente, al ser consultado sobre su propia postulación para la intendencia, Toledo no se excluyó, aunque priorizó la construcción colectiva: "La mesa de unidad está conformada por siete u ocho dirigentes con experiencia y capacidad. Cualquiera de los ocho está en condiciones de ser candidato".