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Diego Guelar calificó de “desafortunado” el ataque de Milei a Lula y pidió paños fríos

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El exembajador argentino en Brasil, China y Estados Unidos, Diego Guelar, calificó este lunes como “un hecho desafortunado” el ataque verbal del presidente Javier Milei a su par de Brasil, Luiz Inácio “Lula” da Silva, y advirtió que “habrá que utilizar muchos paños fríos para que no escale a una crisis mayor”.

En declaraciones radiales a Radio Rivadavia, el experimentado diplomático minimizó los cortocircuitos personales entre los jefes de Estado al señalar que los gobiernos son pasajeros frente a los vínculos estratégicos entre los países:

"Soy optimista en que este episodio va a pasar, porque lo importante es la relación entre las naciones que son lo permanente, no entre presidentes que tienen un par de mandatos y se van", sostuvo Guelar.

 

Impacto comercial y diplomático

Guelar explicó que, en la práctica diplomática, “la llamada a consulta” del embajador brasileño dispuesta por la cancillería de ese país constituye una clara “muestra de desagrado” ante los dichos de Milei en San Pablo.

Frente a la postura de fuentes oficiales argentinas que restaron dramatismo al entredicho, el exfuncionario advirtió sobre las consecuencias económicas:

Vínculo estratégico: Recordó que Brasil es el principal socio comercial de la Argentina.

Economía y política: Desestimó que la crisis diplomática no afecte los negocios bilaterales: "Decir que no importa sería una equivocación, esto tiene un impacto grave, muy negativo y ahora hay que poder neutralizarlo. La política y la economía conforman una avenida y van juntas", aseveró.

Repercusiones en la política interna brasileña

Por último, el exdiplomático evaluó el trasfondo político regional y consideró que las duras críticas del mandatario argentino hacia Lula “han sido un flaco favor a la candidatura de su amigo Flavio Bolsonaro”.

Para fundamentar su postura, Guelar remarcó que “el brasileño es muy nacionalista y este episodio a un sector de la opinión pública de ese país no le va a causar ninguna gracia ni efectos positivos”, alertando sobre el costo político que estas declaraciones generan de lado brasileño.